La producción agrícola crece el 11,64% tras la sequía y la ganadera recula el 6%
Las granjas representan dos euros por cada uno que genera la actividad agrícola

Una cosechadora trabajando en un campo de cereal.
El campo de Lleida y de Catalunya en general es extraordinariamente diverso, pero a la hora de hacer números está claro que la gran fuente de ingresos llega de la ganadería. Según los datos facilitados por la conselleria de Agricultura a SEGRE, el año pasado el sector agrícola representó una producción de 2.095 millones de euros, frente a los 3.969 de la actividad ganadera. Es decir, que las granjas suponen del orden de dos euros por cada uno que generan las explotaciones agrícolas. A la hora de analizar 2024, la directora general de Agricultura y Ganadería de la conselleria, Rosa Altisent, explica que la producción agrícola ha registrado en el último ejercicio un repunte del 11,64% después del golpe que representaron los efectos de la sequía de 2023. Por especies, se observa una buena recuperación en los cereales, el aceite de oliva y la almendra. En cambio, en la producción de vino y mosto se constata una fuerte bajada “debido principalmente a las consecuencias de la sequía (el estrés hídrico sufrido) y la muerte de algunas cepas, que, por suerte, se ha visto compensada por un mejor nivel de precios”, indica.
En el caso de la ganadería, el retroceso de un 5,96% del valor de la producción se explica por los precios con bajadas tanto en el caso del porcino, después de cotas de récord el ejercicio anterior, como del vacuno. Con todo, los llamados consumos intermedios, desde la energía a los piensos pasando por los fertilizantes, han tenido en 2024 una evolución favorable para agricultores y ganaderos. La conselleria observa una bajada de casi el 12%, después de los máximos históricos alcanzados el año 2023.
Los factores que más han favorecido esta reducción han sido la disminución de los precios de la energía (-6,3%), la de los fertilizantes (-24,05%) y, sobre todo, la de los piensos (-15,83%), refleja el análisis del departamento que dirige Òscar Ordeig. En el análisis por ramas, el sector del porcino sigue representando el 59,08% del valor de la producción ganadera, y todo a pesar de que ha disminuido un 6,05% como consecuencia en 2024 por la disminución en los precios con respecto alos máximos de 2023, explica Altisent. No obstante, el porcino, con Lleida a la cabeza, se sitúa muy por delante del segundo sector, las aves de corral, que suponen el 16,14%, o el tercero, la leche, con el 9,95%. En todo caso, sin embargo, la leche, a pesar de experimentar también una ligera disminución, se ha mantenido generando un alto valor económico, superando incluso al de la producción de carne de vacuno, afirma el departamento. En el caso de la actividad agrícola, las frutas, desde la dulce a la seca pasando por los cítricos, representan una tercera parte del valor, mientras que los cereales aportan un 9,52%.
El pilar de la ganadería sigue siendo el sector porcino, donde Catalunya lidera los sacrificios de todo el Estado español, con casi el 42% del total, seguida muy de lejos todavía por Aragón (casi el 21%) y Castilla y León (casi el 12%). En el caso de la producción, el censo estatal de porcino alcanza los 30,87 millones de cerdos de capa blanca, un sector liderado por Huesca con poco más de cinco millones y seguido muy de cerca por Lleida con casi 4,6 millones, según datos del ministerio de Agricultura. La ganadería, como afirman interprofesionales y organizaciones agrarias, está enraizada en zonas rurales y en muchas ocasiones representa la base de su economía. Con todo, en demasiadas ocasiones cuenta con detractores con mayor o menor conocimiento de la realidad, por ejemplo, cuando se habla de “macrogranjas”, un concepto que desde la Administración advierten que crea confusión entre los consumidores. Además, las granjas de mayor tamaño se ven sometidas a legislaciones y controles especialmete estrictos en materias como las de deyecciones o emisiones.
Altisent afirma que desde “la conselleria somos muy cuidadosos en el control del cumplimiento de las normativas en materias como el bienestar animal, las deyecciones ganaderas o las emisiones, y en este sentido no hacemos excepciones por el hecho de que una granja sea mayor que otra”.
Rosa Altisent, directora general de Agricultura y Ganadería de la conselleria: «Lleida hace una gran
aportación a la renta»

Rosa Altisent explica en aquesta entrevista les grans xifres del camp català, liderat per Lleida
¿Cuál ha sido el balance económico de la agricultura y la ganadería catalanas en 2024?
Por ramas, el valor de la agrícola aumenta en un 11,64%, lo cual es gracias a la recuperación de las producciones después de un 2023 en el que la sequía alcanzó niveles muy preocupantes. El valor de la producción ganadera disminuye en un 5,96%. Esta bajada, aunque leve, se debe esencialmente a la reducción del valor de productos como el porcino (un 6,05% más bajo) y del vacuno (un 4,23% inferior), la disminución de precios de la producción ganadera, estimada en un 5,79% menos que en 2023, y una producción que no se ha incrementado en 2024.
¿Cuáles son los sectores con mejores resultados?
En porcentaje, las producciones ganaderas siguen suponiendo un porcentaje superior a las agrícolas. Concretamente las producciones ganaderas suponen el 64,50% y las producciones agrícolas el 34,04% de la Producción Final Agraria. Por su parte, en el sector agrícola, tenemos que destacar el conjunto que representan las frutas (fruta fresca, fruta seca y cítricos), que suponen un 33,82% del valor de la producción agrícola, seguidas de las hortalizas, plantas ornamentales y flores, con un 29,91%, y los cereales, con el 9,52%. En conjunto, el valor de la producción ganadera del año 2024 ha sido de 3.969 millones de euros y el de la producción agrícola de 2.095 millones. Querría destacar el hecho de que sectores como el porcino, las aves de corral y el vacuno (de leche y de carne) así como la fruta y los cereales, tienen una implantación muy importante en el conjunto de Lleida, lo cual da idea de la aportación que hace al conjunto de la renta agraria del país.
En algunos casos, como el porcino, ¿se ha podido tocar techo productivo, teniendo en cuenta razones medioambientales y otros tipos de legislación?
Efectivamente, una de las causas que podemos imputar a la disminución del empuje que venía demostrando en los últimos años el sector del porcino, ha sido un cierto estancamiento en la producción, que no supone en ningún caso una reducción notable. Con respecto al nivel de precios del sector porcino, cerró el 2024 con una disminución de precios del 7,88% respecto del 2023, pero tenemos que tener en cuenta que el precio de 2023 fue extraordinario, por lo tanto, si comparamos con la media de los últimos 5 años veremos que en el 2024 se incrementa un 18,59%. Pero tenemos que matizar esta tendencia al estancamiento porque no podemos encontrar una única razón. Es cierto que puede haber causas más estructurales, como el relevo generacional o las normas medioambientales y de bienestar animal, pero no son la razón que hace disminuir la producción de porcino. Muy probablemente la reducción de la producción la encontraríamos también en factores coyunturales, como son las dificultades en las exportaciones, que se han visto frenadas por circunstancias globales que podemos atribuir a razones geopolíticas, como por ejemplo la continuidad del conflicto bélico en Ucrania o la inestabilidad de algunos mercados.