REGADÍO
El Urgell prevé cerrar en 2 semanas el pacto de modernización y ponerlo a votación en abril
El presidente de los regantes anuncia un acuerdo inminente y el conseller Ordeig avanza que firmarán el convenio este año. Los primeros proyectos de obras permitirán liberar hasta 22 hm del Segre

Los ponentes del debate de las dotaciones y la moderadora, Maribel Pedrol, ayer en L’Amistat. - DEFOTO
Los regantes del Canal d’Urgell prevén alcanzar un acuerdo de financiación de las obras de modernización de la infraestructura hidráulica en las próximas dos semanas. El presidente de la comunidad, Amadeu Ros, afirmó ayer en Mollerussa que tanto el Estado como la Generalitat tienen “buena predisposición” y señaló que el punto de partida es que la administración financiará el 70% y los regantes el 30% restante para un presupuesto global de unos 1.000 millones de euros. Esta cifra no incluye los 400 millones estimados para el amoblamiento de las parcelas. Ros dijo que convocarán una junta de gobierno en abril para aprobar el acuerdo y una asamblea informativa y después los 17.186 regantes deberán validar los acuerdos en cada colectividad. También avanzó que los técnicos ya estudian qué equipamientos infrautilizados del Segarra-Garrigues se podrán aprovechar, en línea con la propuesta del regadío vecino, especialmente balsas de riego de cota alta, y estimó que supondrán un ahorro significativo del presupuesto global.
Ros hizo estas declaraciones en la 22 jornada de Reg y Futur en Mollerussa, que clausuró el conseller de Agricultura. Òscar Ordeig afirmó que “la mayor transformación de un riego en Catalunya ha de ser la del Canal d’Urgell y avanzó que el convenio de modernización se firmará este año. “Intentaremos que la aportación de los regantes sea la mínima”, afirmó, y dijo que la firma del convenio de financiación se convocará después de que los regantes avalen la propuesta. “Esta modernización es para los regantes del territorio, no para que se vendan las tierras a otras empresas”, señaló.
Pere Bailon, jefe de Modernización de la comunidad de regantes, expuso los cuatro primeros proyectos, ya acabados y preparados para licitar, que beneficiarán a 11.657 hectáreas y costarán 136,9 millones. Afirmó que implicarán un cambio de 2.400 hectáreas, que pasarán de regar del canal principal al auxiliar, lo que implicará liberar hasta 22 hectómetros cúbicos de agua al año del río Segre. Este caudal deberá garantizar el suministro al Segarra-Garrigues, entre otras finalidades.
La CHE insiste en que la dotación debe reducirse un 15% en el canal
El jefe de Planificación de la CHE, Miguel Ángel García Vera, reiteró que el nuevo plan del Ebro (2028-2033) contempla reducir un 15% la dotación del Urgell (un 12,5% en riegos en toda la cuenca) aunque será tras la modernización. Se pasará así de 9.000 a 7.500 metros cúbicos/hectárea y año. Juan Valero (Fenacore) se puso a disposición de los regantes en su oposición a este proyecto; Enrique Playán (CSIC) cuestionó la metodología de los cálculos de la CHE, si bien dijo que la eficiencia en el Urgell es del 55% y Joan Girona (IRTA) dijo que modernizar es una necesidad.
La demanda bajaría un 26% y la productividad subiría un 11%
Joan Oliver, coordinador del proyecto RegAssist del IRTA, explicó que la modernización del regadío implica también una rebaja de la demanda de agua por la mejora de la eficiencia que en el caso de esta zona regable podría alcanzar el 25,8%. En paralelo, añadió, la productividad crecerá un 11,1%. En el lado opuesto, el cambio climático implicará una mayor necesidad de agua para los cultivos, cifrable en un 12%. El proyecto del IRTA analiza las necesidades hídricas de los cultivos en el Canal d’Urgell a medio plazo y tiene como horizonte el año 2040.
Buscan nuevas actividades compatibles con las zepas
Agricultura, sindicatos agrarios y expertos buscarán nuevas actividades que puedan llevarse a cabo en suelo agrario incluido en zonas de especial protección de aves (zepa). Con este fin se ha constituido una mesa de trabajo, según Jordi Parpal, responsable de la gestión de la Reserva Natural Mas de Melons y los espacios naturales protegidos de los secanos de Lleida. Parpal lo anunció el jueves en las jornadas técnicas de Preixana. Explicó que “tenemos que ver el terreno de juego e intentar tender puentes para buscar alternativas dentro de la legalidad”. Entre algunas posibilidades, citó el riego de apoyo o a la producción de aceite de calidad vinculada con un manejo de olivos que favorezca la biodiversidad, así como actividades turísticas.