Proyectan un parque eólico de casi 4.000 ha junto al pantano de Mequinenza
El diseño de la planta incluye 36 aerogeneradores y un sistema de almacenamiento de electricidad

Mapa con la ubicación del parque eólico incluido en la documentación sometida a información pública.
Una empresa denominada Vientos de Mequinenza SL impulsa la construcción en la localidad del Baix Cinca del llamado Sistema Híbrido Mequinenza: un parque eólico de 237,6 mw (megawatios, miles de kilowatios) que incluye “un sistema de almacenamiento de energía con una potencia instalada de 15,4” mw por hora, según indica la documentación que ha sacado a consulta pública el Miteco, el ministerio para la Transición Ecológica.
Se trata de un planteamiento novedoso a nivel estatal, ya que hasta ahora solo se conocían proyectos de generación o de almacenamiento de energía renovable.
Vientos de Mequinenza proyecta el parque al sur del Ebro, en una meseta situada tras el último meandro que forma el río antes de la presa, concretamente en los parajes conocidos como Pla de Fora y la Trilla, junto a la Sierra de los Rincones.
Allí, a casi cinco km de Mequinensa, a 10 de cualquier otra población (aunque en ese radio hay 22 masos) y en un polígono de 3.930 hectáreas atravesado por la carretera N-211 en un tramo de 4,25 km, prevé instalar 36 aerogeneradores de 6,6 mw de potencia con el buje o cruceta a 115 metros de altura y radios de rotor de 170, lo que sitúa el punto más alto del giro de las palas a 200 metros del suelo. Cada uno de ellos se asentará sobre una zapata de hormigón de 23,7 metros de diámetro.
El complejo se completa con dos subestaciones y dos líneas eléctricas que suman 2,64 km de trazado, para llevar la producción hasta la subestación Almendrales, operativa desde julio del año pasado.
El sistema de almacenamiento se articula con grupos modulares de baterías con celdas de litio y fostato de hierro agrupados en dos contenedores del tamaño de una caseta de obra cada uno de ellos.
“Su finalidad será almacenar parte de la energía generada por el parque eólico para luego entregarla a la red eléctrica en el momento que se considere más conveniente según la estrategia de explotación”, señala la documentación.
La mayor parte de los cableados, que superan los quince kilómetros de longitud en el interior del parque, discurrirán soterrados.
La evaluación ambiental presentada por la propia empresa promotora sostiene, aunque admite que “en un plano de evaluación muy preliminar”, que los impactos que provocará la construcción y la operación del complejo serán reducidos o, en todo caso, positivos.
La olvidada central reversible del Ebro
La decisión sobre la construcción de la central reversible de los embalses de Mequinensa y Riba-roja, para la que se reservaba sobre el papel una potencia de 300 mw (megawatios, miles de kilowatios) y una capacidad de almacenamiento de hasta 104 mw por hora, siempre con el apoyo de instalaciones de energía eólica y fotovoltaica, quedó pospuesta hace casi una década para el ciclo de planificación hidrológica que ahora comienza, el que irá de 2027 a 2033. El proyecto estaba ligado a la puesta en marcha de un regadío de apoyo de 30.000 hectáreas al sur del Ebro.