SERVICIOS
Otros 20 pueblos se suman a la banca móvil, que llega a 134 municipios de Lleida
Funciona desde hace tres meses y cubre el 58% de la demarcación, con 46.400 vecinos beneficiados

La sucursal móvil de CaixaBank recorre 2.000 kilómetros cada mes por las carreteras de la demarcación de Lleida. - PAU PASCUAL
“En Alcanó nunca había habido sucursal bancaria”, recuerda su alcaldesa, Elena Farrús, mientras el vehículo de CaixaBank que presta el servicio de banca móvil en la demarcación de Lleida atiende, estacionado en la plaza Camps, a varios de sus vecinos que requieren el asesoramiento del gestor y/o sacan dinero del cajero. Les da servicio dos veces la mes.
“Esto nos ahorra desplazamientos, sobre todo a la gente mayor pero también a los familiares a los que les piden que les traigan dinero, y da agilidad y comodidad a las gestiones y también a las empresas y al comercio local”, explica Farrús, paradójicamente empleada de banca durante dos décadas.
El dinero en efectivo es necesario en Alcanó, como en la mayoría de los pueblos pequeños de la demarcación para pagar en las tiendas (dos en este caso) y en el ayuntamiento, y lo era en el bar hasta que hace un mes habilitaron un datáfono. “Nos dieron una alegría cuando nos dijeron que iba a venir una sucursal”, anota.

El Josep s’adreça al caixer i l’oficina durant la parada a Aspa. - PAU PASCUAL
El de la banca no es, ni mucho menos, el único servicio itinerante o intermitente que reciben los vecinos: hay médico tres días a la semana con cita previa y otros tantos farmacia, el bibliobús aparca un día al mes, el banco dos y la ITV para tractores, cada seis meses. El autobús pasa dos veces hacia Lleida y tres de vuelta.
“No todo el mundo puede organizarse para aprovechar esos horarios”, señala la alcaldesa, quien anota que “cualquier servicio que podamos dar a un pueblo pequeño es más importante de lo que podamos pensar; un pueblo con servicios es un pueblo vivo”.
Quizás esa sea la razón principal por la que la banca móvil, un servicio que financia la Generalitat vía contrata para evitar la exclusión financiera del mundo rural, está ampliando su cuota de mercado: en apenas tres meses de funcionamiento, desde el 2 de diciembre, el número de municipios en los que opera ha pasado de 114 a 134, según datos de CaixaBank, el banco que lo presta. Son el 58% de la demarcación y suman 46.400 vecinos.
Lo hace con una sucursal itinerante con vigilancia de Prosegur y cuyo desplazamiento opera Alsa. De su llegada avisan los ayuntamientos en los grupos locales de WhatsApp y en aplicaciones como e-bando y Ágora, está equipada con cajero automático (opera sin coste para culquier entidad) y con una oficina, en la que atiende un gestor, que a menudo intermedia con otras oficinas de la red.
El vehículo, equipado con calefacción, aire acondicionado y un elevador para personas de movilidad reducida, tiene conexión por satélite con la red del banco para operar y está equipado con seis placas fotovoltáicas que, con el enchufe a la red local como plan b, garantizan la autonomía de la oficina en función de la duración de las rutas y de la duración e intensidad de la radiación solar.
“Permite reducir dos brechas, el acceso al servicio financiero, que de otra manera no llegaría, y también la digital, porque en estos municipios hay un elevado porcentaje de población de edad avanzada que suele mostrarse reacia a hacer gestiones con el teléfono o con el ordenador”, señalan fuentes de Caixabank.
El gestor Blas Morena lleva desde diciembre atendiendo el servicio, que el pasado martes recorrió 60 km con paradas en Sarroca de Lleida, Alcanó, El Cogul, Aspa y Alfès.
“Hacemos 2.000 km al mes por carreteras de todo tipo para dar el mismo servicio que en una sucursal” estable, explica. “Hacemos gestiones de toda clase. Hay gente que, si no, no podría acceder al servicio bancario”, apunta. El 70% de los usuarios tiene más de 65 años.