Un pueblo de Lleida asume la venta de pan a los vecinos al cerrar la última tienda
El teniente de alcalde y el alguacil empiezan a venderlo 4 días a la semana. Procedente de la panificadora de Artesa de Lleida

Venta de pan en el Casal Cívic de El Soleràs ayer por la mañana. - JORDI ECHEVARRIA
El alguacil y la teniente de alcalde de El Soleràs venden el pan a los vecinos, después de que cerrara el pasado sábado la única tienda del municipio, ubicada en la sede de la cooperativa. “Teníamos claro que no podíamos dejar de ofrecer este servicio”, explicó el alcalde, Manel Marsan. “El pan nos lo traen de la panificadora de Artesa de Lleida y lo vendemos en el Casal Cívic los lunes, miércoles, viernes y sábados desde las 11.00 hasta las 12.00 horas”.
Pese a que varias personas se han interesado en reabrir la tienda de El Soleràs, aún no se ha conseguido cerrar ningún trato y el establecimiento permanece por ahora cerrado. “No somos el único pueblo que se ha visto obligado a gestionar la venta de pan, pero tenemos que ingeniárnosla para conseguirlo”, dijo el primer edil.
En siete municipios de Les Garrigues solo hay un establecimiento comercial abierto, mientras que en otros como Els Omellons o Fulleda no tienen ninguno. Un estudio encargado por el consell comarcal alertó en su día del cierre progresivo de estos servicios. Lo atribuyó a factores como cambios en los hábitos de los consumidores, la competencia que ejercen los supermercados, el crecimiento de las ventas online y la falta de relevo generacional en las tiendas. Esta situación se da también en numerosos municipios de ámbito rural en el conjunto de las comarcas de Lleida.