SANIDAD
Solo 3 de cada 10 alumnos de primero de Medicina en la Universitat de Lleida son catalanes
La gran mayoría de los estudiantes de primero de Medicina en la Universitat de Lleida no son catalanes. En concreto, el 70% son de otras comunidades del Estado y el 1%, extranjeros. El Col·legi de Metges considera que se debe a que no existe un proceso homogéneo de acceso a la universidad, lo que beneficiaría a los estudiantes de fuera de Catalunya.

Foto de archivo del acto de bienvenida a los alumnos que empezaron los estudios de Medicina en la UdL en el curso 2023-24. - JORDI ECHEVARRIA
Siete de cada diez estudiantes que han accedido a primero de Medicina este último curso en la Universitat de Lleida (UdL) no son catalanes y solo el 24,5% son leridanos. Así se desprende de los últimos datos facilitados por la consellera de Salud, Olga Pané, en una respuesta parlamentaria a una pregunta formulada por el diputado de Junts Jordi Fàbrega.
Pané detalló que este curso hubo 147 personas de nuevo acceso en Medicina de la UdL, de los cuales 36 son de la provincia de Lleida, 6 del resto de Catalunya, 103 del resto del Estado y 2 del extranjero.
El presidente del Col·legi de Metges de Lleida, Ramon Mur, aseguró que esta situación no se da porque no haya leridanos que quieran ser médicos, sino porque “no hay ningún mecanismo que homogenice” el acceso a la universidad entre las comunidades, lo que consideró “perjudicial para muchos leridanos con las mismas capacidades que no pueden entrar en la UdL”. Al respecto, explicó que el Consell del Col·legi está trabajando en iniciativas para “hacer más justo” este proceso.
La decana de Medicina, Anna Casanovas, precisó que la cifra definitiva de estudiantes con toda probabilidad estará por debajo de los 147, porque en los dos primeros meses del curso hay matriculados que al final consiguen entrar en otra facultad más cercana a su residencia, pero admitió que en los últimos años el porcentaje de los que son de fuera de Catalunya es del 70%.
Afirmó conocer que el Consell de Col·legi de Metges impulsa una propuesta para cambiar esta situación, pero dijo que, tras un contacto muy inicial, no se ha reunido con los decanos para debatirla. Casanovas evitó posicionarse sobre esta cuestión. En cambio, dejó claro que es indispensable adoptar medidas para evitar el “baile” de alumnos de los dos primeros meses de cada curso.
Por su parte, Fàbrega afirmó que “los números son desastrosos”. Señaló que los de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona son similares a los de Lleida y, aunque en las demás facultades de Medicina la presencia de estudiantes de fuera de Catalunya es menor, a nivel global rondan el 50%.
Fàbrega, médico de profesión, indicó que esto se explica en buena parte porque en otras comunidades las notas que se ponen en Bachillerato son más altas que en Catalunya, y esto facilita que estos alumnos superen la nota de corte para acceder a esta carrera, que es muy alta, mientras que muchos catalanes se queden fuera, porque hay un distrito universitario único para todo el Estado.
Indicó que lo habitual es que la mayoría de los foráneos vuelvan a sus lugares de origen una vez titulados, lo que supone que Catalunya destina muchos recursos públicos a formar médicos que después se van, y por ello se ve obligada a “importar” médicos con un menor nivel de formación y que desconocen el catalán y la sociedad catalana.
Consideró que la solución pasaría por suprimir el distrito único y, si esto no es posible, fijar un cupo obligatorio de plazas para alumnos de la misma comunidad, que fuera al menos un 70 o un 80%. Subrayó que las plazas se llenarían igualmente, porque muchos estudiantes catalanes se quedan fuera de Medicina.