AGRICULTURA
La modernización de Pinyana testa la solvencia del regadío: 13.000 €/ha
Citan a los dueños de 300 parcelas de Benavent, Corbins, Lleida y Torre-serona. Algunos regantes ven inasumible una inversión que el canal considera decisiva

Acopio de material en Benavent de Segrià para las obras de modernización del Canal de Pinyana. - MAGDALENA ALTISENT
“Se obliga a hacer una reforma del sistema de riego con un coste excesivo que va a obligar a algunos propietarios a vender la tierra”, sostiene Fernando Pifarré, uno de los regantes del Canal de Pinyana que considera que los costes de ese proceso van a resultar inasumibles para una parte de los agricultores, básicamente los de mayor edad y los de menor arraigo, y que eso va a afectar a la estructura del sistema con un acaparamiento de tierra, en unos casos por cambio de propiedad y en otros por arrendamiento.
El proyecto, que entre mañana y el 9 de abril cubrirá otra etapa con la firma de las actas de ocupación de algo más de 300 fincas de Benavent de Segrià, Corbins, Lleida y Torre-serona, un trámite ya cubierto en Alguaire y La Portella, consiste en transformar el ancestral sistema de conducción del agua, heredero del regulado por Ramon Berenguer IV en la pell de xai de 1147, en una red de tuberías a presión con hidrantes en cada parcela que permita aparcar la red de acequias y brazales.
El coste del proyecto es de 34,4 millones de euros que, a efectos prácticos, le supone a cada regante sendos pagos de 480 euros por hectárea los primeros cinco años para, tras una carencia de un cuarto de siglo, desembolsar 462 cada uno de los 25 años siguientes: la deuda es de 12.925, con 1.400 liquidados en el arranque y 11.525 pendientes.
“Estamos atados de pies y manos, porque no podemos salir de las comunidades”, y “las fincas van a quedar hipotecadas durante 55 años” anota Pifarré, que llama la atención sobre el hecho de que la deuda seguirá asignada a la finca hasta su liquidación medio siglo después.
El presidente de la comunidad de regantes, Ramon Piqué, defiende sin dudas el proyecto: “13.000 euros serán muy poco dinero de aquí a 25 años. Y lo que va a ocurrir es que si no se modernizan, esas fincas van a carecer de valor, porque nadie va a querer tierras sin modernizar. Ese valor que se les atribuye como coste se va a ver doblado”.
“Creemos que es el camino adecuado -añade-. El que no tenga la explotación modernizada, ya puede ir recogiendo los bártulos. Además, con la reducción de las dotaciones del 20% veremos cómo riega quien quiera seguir haciéndolo a manta”.
El proyecto de modernización incluye en la práctica otros costes como el equipamiento de las parcelas con sistemas de riego localizado, cuya factura oscila entre los 3.000 y los 7.000 €/ha. La opción de no conectar los hidrantes y seguir regando a manta obliga a los regantes que hagan esa elección a encargarse del mantenimiento de los brazales de las acequias.