Agricultura retira los pinos dañados de un bosque de Salàs de Pallars afectado por una plaga provocada por un hongo
El estrés hídrico ha ayudado a su proliferación provocando defoliación o la muerte de muchos árboles

Un operario desramando un pino muerto por un hongo en un bosque de Salàs de Pallars.
El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha empezado una actuación urgente en un bosque del municipio de Salàs de Pallars, en el Pallars Jussà, afectado por una plaga provocada por el hongo Diplodia sapinea que consiste en cortar los árboles afectados. Durante el primer semestre de 2024, este hongo, ayudado por el debilitamiento de los árboles por el estrés hídrico sufrido los últimos años en la zona, provocó una importante defoliación de sus copas e incluso la muerte de muchos pinos. Durante dos meses, Agricultura retirará los pinos afectados por el hongo y los ya muertos por el riesgo de incendio que supondrían en la zona. La extensión del área afectada es de aproximadamente unas 100 hectáreas, aunque el grado de afectación es muy variable.
En esta primera fase, la actuación se concentra en las zonas con más afectación, que representan un total de 45 hectáreas, en las cuales se retira el arbolado muerto y lo que presenta una defoliación superior al 70% de la copa y que no tiene posibilidad de recuperación. Los objetivos principales son el de evitar la aparición futura de otras plagas de insectos perforadores y el de prevenir incendios, ya que la mortandad de los árboles representa un incremento importante del riesgo de incendio por la acumulación de material vegetal me siento en verano. El ingeniero forestal, Lluís Cervera, ha destacado la importancia de poder actuar de manera rápida por evitar la afectación en todo el bosque.
Retirar y aprovechar la madera
La actuación se ejecuta de forma mecanizada, con una procesadora forestal para hacer la corte y un autocargador para extraer la madera. Paralelamente, una brigada forestal de trabajos en bosques públicos de la empresa pública Forestal Catalana, trabaja manualmente en aquellos sectores inaccesibles, deficitarios económicamente o donde las condiciones aconsejan ejecutarlo con este sistema. Finalmente, se tratarán los restos de corte mediante su trituración con un tractor con desbrozadora.
El director de los servicios territoriales de Agricultura al Alto Pirineo, Enric Vadell, ha explicado que esta actuación se enmarca dentro de los convenios que Agricultura tiene con ayuntamientos propietarios de bosques. Vadell ha dicho que la actuación en el bosque de Salàs de Pallars es sanitaria y por tan “extraordinaria”. El departamento aporta el apoyo técnico a los ayuntamientos y fue en una visita de campo de uno de los técnicos que detectó la plaga y se pudo actuar rápidamente para no poner en riesgo la supervivencia de todo el bosque.
La actuación es dirigida por personal técnico del Departamento de Agricultura, los cuales velan por la correcta ejecución de los trabajos, entre otros, señalando todos los árboles a extraer o implementando medidas de mejora de la biodiversidad y conservación de suelos.
La madera extraída se estima en 1.200 toneladas, la cual gestiona y comercializa directamente la Generalitat mediante la empresa pública Forestal Catalana. El destino es la industria catalana del embalaje, de un lado, y el consumo local de biomasa de equipamientos públicos de la comarca para la madera de peor calidad, del otro.
La Diplodia, una plaga en expansión en el escenario de cambio climático
La Diplodia sapinea es un hongo que vive latente en los tejidos leñosos de la mayoría de los pinos, pero que provoca daños cuando los árboles se encuentran más susceptibles (de manera muy característica después de episodios de granizo que causan pequeñas heridas en hojas y ramas). En este caso, ha sido la sequía combinada con las olas de calor.
En ataques graves como este, los árboles presentan un importante debilitamiento y, en muchos casos, la muerte de los pinos afectados. A causa de la afectación por Diplodia sapinea, las masas se vuelven vulnerables a otros patógenos. El hongo generalmente provoca la muerte de la copa, pero deja vivo el tronco y motiva que todos los árboles afectados sean susceptibles de ser atacados por diferentes insectos perforadores.
El año 2024 se han encontrado masas afectadas por este hongo en zonas como Coll de Nargó, Castellbò o Fonollosa. En años anteriores se detectaron masas afectadas en el Ampurdán sobre pino piñero, en las comarcas del Ebro sobre pino carrasco y en la comarca de la Selva.
Un bosque público de 400 hectáreas
La Forest d’Utilitat Pública 376 Seix i Garriga, en el término municipal de Salàs de Pallars, es propiedad del Ayuntamiento y tiene una extensión de 425 hectáreas, de las cuales casi 300 son conformadas por un pinar continúa de repoblación de pinaza y pino encarnado. También aparecen otras especies de frondosas como son el roble y la encina, que ahora con la actuación se están potenciando para diversificar el bosque y hacerlo más resiliente a los efectos del cambio climático.
El Bosc de Salàs, como se conoce en la comarca, es un lugar muy frecuentado por vecinos, deportistas o buscadores de setas en otoño a causa de su fácil acceso, motivo añadido por el cual la gestión forestal de este bosque público merece especial atención y dedicación.
El alcalde de Salàs de Pallars, Jaume Solé, ha destacado “la importancia de hacer los trabajos mediante la empresa publica forestal Catalana”. Para el alcalde, Forestal Catalana “tiene que ser una herramienta muy importante para la gestión forestal” y ha explicado que ayuda en caso de emergencia y se tiene que colaborar para que “ocurra la herramienta para hacer una gestión integral de los bosques públicos”.
Solé ha destacado que la madera que se retirará del bosque de Salàs de Pallars se quedará en la comarca. Se convertirá en astilla en Tremp y se podrá quemar en la caldera del hospital comarcal del Pallars o de cualquier otro equipamiento. Solé ha pedido consolidar esta fórmula con el fin de mejorar la gestión de los bosques.