POLÍTICA CULTURAL
Sant Jordi no se irá a los Camps Elisis
Oposición de las librerías de Lleida a trasladar las paradas y alargar la ‘diada’ durante 5 días. La Paeria anuncia que mantendrá la fiesta en Ferran, ubicación que se había vetado por las obras

La avenida Francesc Macià y la rambla Ferran, a pesar de las obras, volverán a acoger la ‘diada’. - AMADO FORROLLA
Apenas diez días después del anuncio de la Paeria de que las paradas de libros y rosas de Sant Jordi se trasladarían este año a los Camps Elisis por las obras en la rambla Ferran, la concejalía de Cultura dio ayer marcha atrás a esta idea ante la oposición del sector librero de la ciudad y anunció que las paradas del día del libro y la rosa se mantendrán un año más en este espacio céntrico de la ciudad. Así lo trasladó la concejala, Pilar Bosch, a los representantes de los grupos políticos municipales en la comisión informativa de Capital Cultural i de les Oportunitats, celebrada a primera hora del día. De hecho, en esta reunión se comentó que se estaba buscando algún espacio alternativo a los Camps Elisis, lo más cerca posible de Ferran y Francesc Macià, donde se ha ubicado la diada desde 2021. Pero a media tarde, la Paeria anunció en un comunicado el “consenso” con libreros y floristas para mantener Sant Jordi en la Rambla.
La concejalía de Cultura, teniendo en cuenta las obras de la denominada Operació Rambla, propuso inicialmente un cambio de ubicación a los Camps Elisis que, según explicó Bosch el pasado 4 de marzo, los profesionales del libro y la rosa consideraron bien “de forma mayoritaria”.
Sin embargo, las librerías en seguida se mostraron disconformes con el cambio y la nueva ubicación por diversas razones. Por un lado, el polvo que levantaría el público en un paseo sin asfaltar perjudicaría los libros, sin contar la siempre posible presencia de lluvia aquel día, que acabaría enfangando la zona. Y por otro, tampoco gustó nada la idea de poder alargar la diada, que este año caerá en miércoles, hasta el domingo coincidiendo en los Camps Elisis con el recuperado Rumm Festival, la cita gastronómica con food-trucks de productos de proximidad. Prolongar las paradas durante cinco jornadas se contempló como “inviable” por razones económicas (contratación de personal) y logísticas (montaje y desmontaje diario).
Durante estos últimos días, Paeria y protagonistas de la fiesta literaria han seguido negociando para mantener la diada en Ferran. Bosch explicó ayer que “los Camps Elisis nos parecía una buena opción y, por eso, explicamos la propuesta siguiendo criterios de transparencia. Valoramos el parque urbano como espacio central de la ciudad que ofrece una superficie amplia para desarrollar actividades, ya que este año la Rambla está condicionada por las obras de reforma urbanística”. La concejala añadió que “somos conscientes del valor emocional que tiene la diada de Sant Jordi y la importancia para libreros y floristas, y por esto hemos estado trabajando para ofrecer siempre la mejor alternativa posible y para escuchar sus inquietudes. Sant Jordi es y será una diada de consenso, y no crearemos polémicas que alteren la paz social. La cultura debe unirnos. Por tanto, la jornada se hará de acuerdo con todos los protagonistas como se planteaba desde el principio”.
ERC critica que “la decisión inicial del cambio no tuvo en cuenta al sector”
Jordina Freixanet, portavoz del grupo municipal de ERC en la Paeria, criticó ayer la decisión anunciada hace diez días de trasladar la fiesta de Sant Jordi a los Camps Elisis sin el consenso de libreros y floristas. “Me parece el súmum de los despropósitos anunciar una gran fiesta en los Camps Elisis sin tener en cuenta las necesidades del sector”, lamentó la concejala republicana. “Hay que escuchar más antes de tomar decisiones rápido y corriendo desde los despachos. No se puede confundir la diada de Sant Jordi con una fiesta de food-trucks que dura cinco días”, añadió Freixanet.
Cabe recordar en este sentido que la idea inicial desde la concejalía de Cultura era la de organizar una ‘gran semana’ de diada en los Camps Elisis, con un Rumm Festival que contará con más de una veintena de food-trucks, además de espacios para la música en vivo y juegos infantiles, y la posibilidad también de estrenar para actividades culturales y lúdicas la planta baja del remodelado Palau de Vidre. Bosch comentó en este sentido que la fiesta iría “en la línea de la filosofía de la Paeria, de poner en valor conceptos como espacios verdes, gastronomía, sostenibilidad...”