INSTALACIONES
Reformar el Juanjo Garra costará 429.500 euros
Inversión prioritaria que hará la Paeria dentro del plan de mejora de instalaciones

Imagen del suelo encharcado del pabellón Juanjo Garra en la zona donde se ubica el rocódromo. - AMADO FORROLLA
La rehabilitación del pabellón Juanjo Garra, que el domingo volvió a inundarse parcialmente por las goteras que se producen en el equipamiento cada vez que llueve, tendrá un coste de 429.500 euros, según la auditoría que encargó la Paeria para detectar desperfectos en las instalaciones deportivas municipales y que debía incluir medidas para incrementar la accesibilidad, así como la perspectiva de género con el objetivo de que sean espacios seguros para todos.
Reformar el Juanjo Garra será una obra prioritaria dentro del plan de mejora de los 44 equipamientos deportivos municipales (se incluyen las seis piscinas), que acometerá la Paeria en los próximos tres años por un coste total de seis millones de euros, a razón de dos millones anuales.
“Hay equipamientos que tendrán una prioridad sobre otros y, en el caso del pabellón Juanjo Garra, está el primero de la lista y será uno de los primeros equipamientos a los que se dedicarán recursos porque tiene una deficiencia estructural importante”, explicó el concejal de Deportes Jackson Quiñónez.
De los 429.500 euros que ha calculado la Paeria que costará la reforma, a partir de los datos que ha arrojado la auditoría, 325.000 euros se destinarán a obras en la estructura con el objetivo principal de impermeabilizar el equipamiento para evitar cada vez que llueve que se repitan las goteras que, en ocasiones, se transforman en auténticas cascadas de agua como ocurrió el domingo mientras tenía lugar una actividad de escalada en el rocódromo que hay en el pabellón.
Una de las primeras actuaciones en la mejora de las instalaciones se produjo a principios de octubre con la impermeabilización de la cubierta del paballón Barris Nord, que supuso un coste de casi 100.000 euros. También precisan reformas importantes otros equipamientos como la pista de atletismo de Les Basses, los campos de fútbol de Mangraners (donde hay que sustituir el césped artificial y construir nuevos vestuarios) y Gardeny (césped y lavabos), y el pabellón Agnès Gregori.
El último pabellón en construirse y con problemas desde el inicio
El próximo día 20 hará 14 años que se inauguró el pabellón entonces denominado al principio Secà-Balàfia y Olímpics de Lleida, construido para que compartieran su uso ambos barrios, con un coste de 3,8 millones de euros. Fue la instalación que culminó la red de pabellones municipales y desde el principio fue un foco de problemas.
Solo unos meses después de su estreno, ya hubo quejas de equipos de baloncesto ante la falta de visibilidad por efecto del sol. Construido con grandes ventanales para aprovechar la luz natural y ahorrar energía, a primera hora de la tarde se producían contraluces y sombras. Después vinieron los reiterados problemas de goteras y deportistas con discapacidad denunciaron problemas de movilidad y que no funcionaba el ascensor.