AUTOMOVILISMO
Lando Norris se impone en un estreno caótico
La lluvia marcó la carrera y provocó los abandonos de Sainz y Alonso

Lando Norris posa con el trofeo de ganador del GP de Australia, la prueba inaugural del Mundial. - EFE
El piloto británico Lando Norris (McLaren) se convirtió ayer en el primer líder del Mundial de Fórmula 1 2025 después de vencer en la carrera del inaugural Gran Premio de Australia, en la que la lluvia provocó el caos entre los monoplazas y condenó a abandonar a Carlos Sainz (Williams) y a Fernando Alonso (Aston Martin), fuera por sendos accidentes.
El vigente campeón del mundo, Max Verstappen (Red Bull), volvió a mostrarse como un genio competitivo y resistió en carrera para terminar segundo, justo por delante del británico George Russell (Mercedes), que cerró el podio, por delante de su compañero de equipo, el debutante Kimi Antonelli. La quinta y la sexta posición fueron para los compañeros de Sainz y Alonso, con Alex Albon (Williams) quinto y Lance Stroll (Aston Martin) sexto, confirmando las buenas sensaciones que sus compañeros no pudieron demostrar por sus accidentes bajo la lluvia.
Todo tras una carrera marcada por los múltiples cambios de las condiciones meteorológicas, por los accidentes y por los coches de seguridad, coronados por un chaparrón final que consolidó el drama. En total, solo 14 pilotos de los 20 que arrancaron lograron terminar.
Norris dominó la primera parte de la carrera por delante de su compañero de equipo, el australiano Oscar Piastri, que tuvo que recuperar en pista la segunda plaza de la parrilla que había perdido en la salida ante Verstappen, antes de que la pista mejorase y permitiese el cambio a neumáticos lisos superado el ecuador.
Sin embargo, la lluvia sorprendió a los pilotos justo después de que abandonan el compuesto intermedio y les obligó a entrar de nuevo en boxes para volver a las gomas de lluvia.
En ese momento, los dos McLaren acabaron en el césped, y mientras Norris logró controlar el coche y llevarlo a garajes, Piastri sufrió un trompo y perdió mucho tiempo, lo que le condenó al noveno puesto final. Verstappen tomó la cabeza, pero entró a cambiar los neumáticos lisos y Norris recuperó el liderato. El momento de mayor tensión llegó justo después de la retirada del último ‘safety car’, que había hecho su aparición por los accidentes de Bortoleto y Lawson. Verstappen intentó atacar a Norris e incluso entró en zona de DRS. Sin embargo, el británico se defendió y consiguió la victoria con ocho décimas de ventaja.