Ocasión perdida para el Hiopos Lleida, que cae ante un Joventut liderado por Tomic
Deja escapar la oportunidad de abrir más brecha con el descenso. La falta de acierto, una de las claves

James Batemon intenta anotar a aro pasado ante la oposición de Ante Tomic. - JAVI ENJUANES
El Hiopos Lleida dejó escapar ayer una buena oportunidad para abrir más brecha con respecto a las posiciones de descenso, ya que prácticamente todos sus rivales directos también perdieron sus partidos –solo ganó el Bilbao–. Los de Gerard Encuentra persiguieron la novena victoria del curso hasta casi el último segundo, pero la falta de acierto en momentos clave del duelo y la poca aportación de algún jugador, unido al gran partido de Tomic y Hanga, acabaron por decantar la balanza en favor de los verdinegros (81-86), que rompen así una racha de tres derrotas seguidas.
El partido empezó a torcerse ya desde el comienzo. El Hiopos Lleida volvió a tener un inicio de primer cuarto horrible, con un juego muy precipitado, sin fluidez ni acierto ofensivo y demasiado blando en defensa, lo que facilitó mucho el trabajo de los verdinegros, que comenzaron muy entonados en ataque.
El 2-0 inicial de Villar fue rápidamente contestado por el Joventut con un parcial de 0-13 que obligó a Gerard Encuentra a parar el partido (2-13). Su decisión fue radical y optó por un triple cambio, dando entrada a Batemon, Walden y Paulí por unos desacertados Bropleh, Villar y Hasbrouck, y poco después relevó a Muric por Bozicy Oriola por Madsen, renovando por completo su cinco titular en busca de un cambio de dinámica que no tardó en llegar.
Un triple de Muric, que rompía un 0 de 5 de los leridanos, fue el inicio de la reacción. Con el 5-0 de parcial, que reducía la desventaja a seis puntos (7-13), Dani Miret pidió tiempo, pero de poco le sirvió ya que sus hombres ya no tenían tanta facilidad para anotar debido a la defensa más intensa de los de burdeos. El triple de Robertson (7-16) nada más regresar a pista no frenó la remontada del Hiopos que, liderado por Batemon, Muric y Walden, completó otro parcial, ahora de 12-0, que le situó por primera vez por delante en el marcacor (19-16), tres puntos de renta que acabarían siendo cuatro al final del primer asalto (22-18) tras completar un parcial demoledor de 20-5 en apenas cinco minutos.
El acierto de Walden, Batemon y Oriola desde los 6,75 mantuvo al equipo con ventaja en el marcador en el arranque del segundo cuarto (35-33), pero los leridanos seguían errando lanzamientos muy liberados, como dos triples seguidos de Paulí que permitieron al Joventut coger cinco puntos de ventaja al descanso (40-45), en gran parte gracias al acierto anotador de Hanga y, sobre todo, a un Ante Tomic que empezaba a sembrar el pánico en la zona.
De regreso de los vestuarios, el partido se reanudó con un intercambio de canastas. El protagonismo fue para los exteriores, en especial Batemon, que gracias a dos triples, bien secundado por un recuperado Bozic, autor de seis puntos en este tramo, no solo impidió que la Penya volviera a tomar una renta importante sino que devolvió el mando del luminoso al Hiopos (57-56, m.25). Miret no tardó en parar de nuevo el partido y su equipo frenó el empuje local, consiguiendo cerrar el tercer asalto con cuatro puntos arriba (65-69).
El duelo seguía estando abierto, pero un mal comienzo de último cuarto volvió a penalizar al equipo leridano, que en poco más de tres minutos se vio ocho puntos abajo (67-75) tras encajar un parcial de 2-6, gracias al acierto de Hanga y Dekker. Encuentra paró rápidamente el partido, pero esta vez la solución que ideó no surtió efecto. Tomic, que ayer hizo historia al igualar al estadounidense Corny Thompson como el extranjero que más partidos ha disputado con el Joventut (172), anotó nada más reanudarse el juego y elevó la renta hasta los diez puntos (67-77), una brecha que ya fue definitiva.
El pívot de Dubrovnik anotó y asistió, y fue clave en este último asalto para que el Joventut aguantara la ventaja. El Hiopos, que nunca desfalleció, lo siguió intentando, pero a veces más con el corazón que con la cabeza. Bozic y, sobre todo, Oriola, que nunca dio un balón por perdido, mantenían las esperanzas con canastas muy trabajadas. Pero con 77-83 se produjeron dos acciones un tanto polémicas que cortaron la reacción.
En la primera, los colegiados no señalaron unos pasos que parecían claros de Tomic, que acabó asistiendo a Kraag para que situara la ventaja otra vez en ocho tantos (77-85), y en la acción posterior pitaron una falta en ataque a Batemon muy rigurosa. En el tramo final, los rebotes ofensivos dieron aire al Joventut ante un Hiopos muy precipitado y que erró canastas muy francas que hubieran puesto un poco más cara la victoria a los verdinegros.