Duelo leridano desigual
El Atlètic Lleida golea a domicilio al Mollerussa en un derbi con más de mil espectadores en la grada. Los de Gabri decidieron el encuentro con un gol de penalti de Wilber y un ‘hat trick’ de Boris Garrós

Soule Sidibé trata de avanzar ante la oposición de Raúl Ronda, lateral izquierdo del Mollerussa. - INGRID SEGURA
El Atlètic Lleida salió victorioso del derbi leridano que se disputó ayer al mediodía en un Municipal d’Esports Mollerussa que se vistió de gala, con lonas con colores identificativos del conjunto local instaladas detrás de las dos porterías y con más de mil espectadores en las gradas. El segundo derbi de la temporada se decantó del lado del Atlètic Lleida (0-4) con un ‘hat trick’ de Boris Garrós y un tanto de Wilber Hurtado desde la pena máxima que el delantero ecuatoriano transformó al estilo panenka. Fue un encuentro que empezó con un Mollerussa que salió al terreno de juego con la idea de hacer un juego vertical y directo para crear ocasiones y dejar en la mejor posición a sus delanteros, que fueron Jordi Puig y Lamin Juwara ante la baja importante en la convocatoria, por sanción, de Jofre Graells, para intentar poner en aprietos a la defensa de los de Gabri Garcia, que demostraron ser muy solventes y finos en la recuperación del balón. Eso sí, las llegadas más claras las tuvo el Atlètic Lleida, que cuando recuperaba la pleota tenía claro cómo debía generar esas segundas jugadas, con un Soule Sidibé que fue el mejor del partido junto con Boris Garrós, que no tardó en volver a ser decisivo para los intereses de los suyos. En el minuto 7 Wilber Hurtado recogió un balón en la banda izquierda, y tras encarar a Benja, sirvió un pase milimétrico que Boris Garrós se encargó de transformar en el primer gol del encuentro. Un auténtico jarro de agua fría para el Mollerussa, que había iniciado el partido con la sensación de haber tomado la iniciativa en el juego para poder inquietar la portería de Pau Torres. El gol de los locales no llegó, y de hecho, después del 0-1 de Boris, a la zaga mollerusense le surgió dudas en la salida desde su área con el balón controlado. A pesar del marcador adverso, el Mollerussa siguió con su intención de ir a por el partido y recortar distancias antes del descanso. Pero los locales no contaron con una de las mejores versiones de Soule, que fue una pesadilla para Ronda en la banda derecha del ataque de los de Gabri Garcia. El extremo destacó por una increíble conducción con el balón y fue capaz de encontrar en todo momento la jugada que requería el partido para seguir con la ofensiva de los azules, que ayer vistieron de blanco. En el minuto 17 Nil Sauret colgó un balón al área, donde estaba Wilber, que estrelló con un cabezazo el esférico en uno de los palos del arco de Arnau. En el rebote de ese balón, Boris provocó un penalti que transformó Wilber Hurtado con un lanzamiento a lo panenka. Con este ya son 19 tantos del máximo goleador de la categoría (0-2). El Mollerussa no quiso decaer en el intento de volver a engancharse al partido. En el 35 Lamin llegó con peligro al área de Pau Torres y sirvió el balón a Carlos, que no pudo rematar con comodidad ante la oposición asfixiante de la defensa visitante. Al filo del descanso, Boris encontró un pase entre líneas de Soule dentro del área para batir a Arnau. En el 44 Villote fue expulsado tras una falta sobre Lamin. El Atlètic contrarrestó la inferioridad numérica con un tercer gol de Boris, en un contraataque liderado por Soule en el 67. El Atlètic Lleida suma tres puntos claves en Mollerussa.