La plantilla del Lleida, con retrasos y pagos incompletos
Los jugadores sufren impagos desde enero y no todos cobran de la misma forma. Es una situación que ya se vivió la pasada temporada

Los jugadores, al final del partido
Además de la mala dinámica deportiva, la plantilla y el cuerpo técnico están sufriendo retrasos y situaciones de impago desde el mes de enero, una situación que se extiende al personal de oficina, dirección deportiva y fútbol base, según ha podido saber SEGRE. La última nómina que el equipo recibió de forma regular fue la de diciembre, aunque también existiría alguna excepción con impagos anteriores.
Desde entonces, los pagos de las nóminas de enero y febrero se han ejecutado con retrasos y no de la misma forma entre toda la plantilla, provocando distintas situaciones dentro del equipo. Así, algunos jugadores han recibido las cantidades pertinentes, otros no han cobrado nada e incluso un grupo ha ingresado parte de sus salarios, pero no de forma completa, según reflejan sus nóminas, que tienen un sueldo fijo y un extra de ayuda para la vivienda.
Según la información recabada por SEGRE, la plantilla se encontró en una situación prácticamente igual la temporada pasada, cuando a partir del mes de enero se empezaron a retrasar los pagos de las nóminas hasta final de la temporada, aunque entonces no se denunció por la buena situación deportiva que atravesaba el equipo, que luchaba por el ascenso y acabó cobrando las cantidades que les correspondían, pese a los retrasos.
Existe el temor dentro del equipo que esta situación se alargue aún más, teniendo en cuenta de que hoy se acaba el mes de marzo y las deudas con la plantilla alcanzarían los tres meses en algunos casos, teniendo en cuenta que, por contrato, los pagos se realizan en los primeros días del mes siguiente, por lo que el club puede pagar marzo hasta aproximadamente el 10 de abril.
La situación podría comportar consecuencias en el día a día del equipo, porque la falta de cobros provoca que, según las fuentes consultadas, el fisioterapeuta que asiste a los entrenamientos haya decidido dejar de hacerlo con efecto inmediato, algo que supondría un duro golpe para la preparación física de la plantilla en el tramo final de temporada. Los dirigentes están informando de forma ocasional a los miembros de la plantilla sobre la situación de los cobros, aunque los jugadores viven la problemática con incertidumbre.