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El 30% de hogares españoles cree que este año empeorará su economía

Según un estudio de la OCU sobre solvencia familiar, muchas familias temen dificultades para afrontar gastos básicos como automoción, dentista y suministros energéticos

El 30% de hogares españoles cree que este año empeorará su economía.

El 30% de hogares españoles cree que este año empeorará su economía.Unsplash

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Tres de cada diez familias españolas consideran que su situación económica empeorará durante 2025, según revela el último estudio de solvencia familiar elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). La investigación, que analiza en profundidad la capacidad financiera de los hogares para hacer frente a 37 partidas básicas de gasto distribuidas en seis áreas fundamentales, muestra un panorama de creciente preocupación entre los consumidores españoles ante el futuro económico inmediato.

El análisis de la OCU ha examinado meticulosamente cómo las familias afrontan económicamente sus necesidades en vivienda, alimentación, salud, educación, movilidad y ocio. Entre los gastos que generan mayor presión económica destacan los relacionados con el mantenimiento del automóvil, los tratamientos dentales y los suministros básicos como electricidad, agua y gas. Estos datos reflejan una tendencia preocupante sobre la percepción económica de los hogares españoles, en un contexto donde la inflación y el coste de la vida continúan siendo temas centrales en el debate público.

El pesimismo económico que manifiesta ese 30% de familias contrasta con las previsiones macroeconómicas para España en 2025, lo que evidencia la brecha entre los indicadores globales y la economía real de los hogares. Mientras los expertos anticipan un crecimiento moderado del PIB, muchas familias sienten que su capacidad adquisitiva se ve comprometida por el incremento sostenido de los precios en bienes y servicios esenciales.

Los principales desafíos económicos para las familias españolas

El estudio de la OCU ha identificado con precisión las áreas que generan mayor tensión en las economías domésticas. Los gastos asociados al automóvil representan una carga significativa, incluyendo no solo el combustible, sino también el mantenimiento, reparaciones, seguros e impuestos. En segundo lugar, los tratamientos dentales continúan siendo uno de los gastos sanitarios que más desequilibran los presupuestos familiares, especialmente debido a su escasa cobertura en la sanidad pública.

Por otro lado, los suministros básicos como la electricidad, el agua y el gas siguen ejerciendo una presión constante sobre las economías familiares. A pesar de las medidas adoptadas para contener el precio de la energía, muchos hogares siguen encontrando dificultades para hacer frente a estas facturas, especialmente en periodos de mayor consumo como el invierno o el verano.

"Las familias españolas afrontan cada vez más dificultades para equilibrar sus presupuestos domésticos ante el incremento sostenido de los precios en servicios básicos", señalan desde la OCU, que destaca cómo estos factores condicionan las expectativas económicas de los hogares para 2025.

Impacto de la inflación en la economía doméstica

Uno de los factores que más ha influido en esta percepción negativa sobre el futuro económico es la persistencia de la inflación en determinados sectores. Aunque los índices generales han moderado su crecimiento en los últimos meses, áreas como la alimentación o los servicios mantienen incrementos de precios que erosionan el poder adquisitivo de las familias.

Los datos recogidos por la OCU muestran que un porcentaje significativo de familias ha tenido que reajustar sus hábitos de consumo para adaptarse a esta nueva realidad económica. Muchos hogares han optado por reducir gastos en ocio y tiempo libre para poder hacer frente a las necesidades básicas, lo que explica en parte ese pesimismo de cara a 2025.

La alimentación, a pesar de haber moderado sus incrementos en los últimos meses, sigue representando una partida fundamental que ha experimentado aumentos significativos en los últimos años. Productos básicos de la cesta de la compra han visto incrementos muy por encima de la inflación general, afectando especialmente a familias con rentas más bajas.

Diferencias por nivel socioeconómico

El estudio de la OCU también revela importantes diferencias en la percepción económica según el nivel de ingresos de los hogares. Las familias con rentas más bajas son significativamente más pesimistas sobre su futuro económico, con hasta un 45% de ellas anticipando un empeoramiento de su situación durante 2025.

Esta disparidad evidencia cómo la desigualdad económica influye no solo en las condiciones materiales actuales sino también en las expectativas futuras. Mientras los hogares con ingresos medios y altos muestran mayor resiliencia ante los cambios económicos, las familias con menos recursos perciben una mayor vulnerabilidad ante cualquier incremento en los precios de bienes y servicios básicos.

La vivienda, especialmente para las familias que viven de alquiler o tienen hipotecas a tipo variable, representa otro factor determinante en esta percepción negativa. El incremento sostenido de los precios del alquiler en las grandes ciudades y el impacto de las subidas de tipos de interés en las cuotas hipotecarias han mermado considerablemente la capacidad de ahorro de muchas familias.

¿Qué medidas adoptan las familias para equilibrar su economía?

Ante este panorama de incertidumbre económica, las familias españolas están adoptando diversas estrategias de adaptación. Según los datos recogidos por la OCU, más del 60% de los hogares ha implementado alguna medida de ahorro o reducción de gastos en el último año, tendencia que previsiblemente se mantendrá durante 2025.

Entre las principales medidas destacan la reducción del consumo energético, la búsqueda de ofertas y promociones en productos básicos, la limitación de actividades de ocio y la postergación de gastos no esenciales como renovación de electrodomésticos o reformas en el hogar.

El estudio también señala un incremento en el número de familias que buscan fuentes adicionales de ingresos para complementar el presupuesto familiar, ya sea a través de trabajos secundarios, venta de objetos usados o alquiler temporal de espacios en sus viviendas.

¿Cómo afecta la situación económica a los hábitos de consumo?

La percepción de un empeoramiento económico está provocando cambios significativos en los patrones de consumo de las familias españolas. El 30% de hogares que anticipa dificultades en 2025 ya está modificando sus hábitos, priorizando el ahorro frente al gasto y adoptando un enfoque más conservador en sus decisiones financieras.

Se observa una mayor tendencia hacia el consumo responsable, la comparación de precios y la búsqueda de alternativas más económicas en productos y servicios. Asimismo, crece el interés por opciones de segunda mano, reparación y reutilización como estrategias para estirar el presupuesto familiar.

Los expertos en consumo señalan que estos cambios, aunque motivados por la necesidad económica, pueden tener un impacto positivo en términos de sostenibilidad y reducción del consumismo, contribuyendo a hábitos más conscientes y responsables a largo plazo.

En definitiva, el estudio de la OCU pone de manifiesto la complejidad de la situación económica que atraviesan las familias españolas y cómo las expectativas para 2025 están marcadas por la cautela y cierto pesimismo en un porcentaje significativo de hogares. La capacidad de adaptación y resiliencia de las economías domésticas será determinante para afrontar los retos económicos del próximo año.

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