Albert Dalmau, conseller de presidencia: «Debemos ir a 120 y llevamos demasiado tiempo a 50»

El conseller Albert Dalmau estuvo el viernes en Lleida. - MAGDALENA ALTISENT
Es uno de los hombres fuertes del president Salvador Illa y el conseller más joven del Govern de la Generalitat. Albert Dalmau (Barcelona, 1990) reivindica la política de pactos “para pasar de una etapa de máximo bloqueo a otra de máxima ambición” que haga avanzar diez años al país.
Entrevistamos al conseller de Presidència minutos después de terminarse la reunión bilateral entre la Generalitat y la Paeria. Albert Dalmau y Fèlix Larrosa han exhibido buena sintonía ante los medios de comunicación.
¿De esta reunión debemos deducir que Lleida está en la agenda del gobierno de Catalunya?
Lleida es importante y por eso hemos hecho aquí la primera reunión bilateral con el mundo municipal. Lleida es uno de los espacios de crecimiento económico más estratégicos que existen en el país. En Lleida ciudad, pero también en el conjunto del llano de Lleida, estamos en un momento muy interesante y muy relevante de la industria agroalimentaria, pero también de la industria tecnológica y de otros sectores, y queríamos enviar un mensaje de una nueva forma de hacer en la relación entre el gobierno de Catalunya y las grandes capitales del país. Es raro que no existiera una comisión bilateral con el ayuntamiento de Lleida. El nuevo gobierno de Catalunya debe pensar el país entero y quiere poner a Lleida en el epicentro de las prioridades de esta nueva agenda que ha iniciado el país.
También se han reactivado las bilaterales con el Estado, algunas de las cuales no se reunían desde hacía muchos años. ¿Qué ha cambiado?
Hemos empezado a hablar y esto ha permitido reactivar todas las comisiones bilaterales con el Estado. En algunos casos, el ritmo de reuniones no correspondía con el empuje y la energía que el país necesitaba. No me parece normal que hubiera comisiones que llevaran 14 años sin reunirse, como la comisión mixta de transferencias.
¿El polígono de Torreblanca es clave para atraer inversiones en un territorio como el leridano, alejado de la metrópolis barcelonesa?
El polígono de Torreblanca es el mayor espacio de desarrollo industrial que tiene Catalunya. Me parece increíble que haya estado durmiendo en el sueño de los justos durante tanto tiempo. Nuestro objetivo es acelerar esa transformación. Necesitamos que el conjunto del país se ponga a la mayor potencia. Y seguramente en los últimos años no hemos sido capaces, o el Govern no ha sido capaz, de dar esa máxima prioridad que necesitábamos en las tierras de Ponent. Tenemos la operación de Torreblanca, pero existen otras muy relevantes: la futura estación intermodal de Lleida es también una prioridad. La industria exportadora, vinculada al tejido industrial agroalimentario, debe estar conectada a las principales redes ferroviarias de España y Europa, y también a las principales redes portuarias. Por eso necesitamos estas infraestructuras. Pero, a la vez, hoy [el viernes] hemos querido llegar a otro acuerdo también relevante como es el de la nueva Fira. Lleida se encuentra en un proceso de transformación urbana espectacular. Es una de las ciudades de Catalunya que hoy tiene una agenda más ambiciosa de transformación urbana y el Govern debe estar junto a su alcalde. Una de las transformaciones relevantes es la de la nueva Fira. El alcalde nos da prisa porque es importante. Estamos hablando de la séptima feria de España, la segunda de Catalunya. Entre el gobierno de Catalunya y el de Lleida pondremos en marcha este pabellón que no me gusta llamarle provisional, sino con capacidad para ser reutilizado en la última fase de la Fira actual y en la primera de la nueva.
Desde el Govern está pilotando la simplicación de la administración y la reducción de la burocracia. El año pasado, sin ir más lejos, los agricultores sacaron los tractores a la calle reclamando esto, entre otras medidas.
La simplificación de la burocracia permitirá liberar las energías y la creatividad de los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya y sus empresas. Nuestro país debe poder ir a 120 y llevamos demasiado tiempo yendo a 50. Esto significa que necesitamos poner más ambición y más rapidez. Y nosotros tenemos una parte de responsabilidad, debemos reducir cargas administrativas que son una losa. Hemos decidido empezar por los treinta trámites más usados, diez económicos, diez sociales y diez agrarios, con los que debemos poder acelerar la reducción de esta burocracia. ¿Cosas que hemos hecho? Por ejemplo, el acuerdo al que se ha llegado con el gremio de la agricultura, y aquí quiero subrayar el trabajo excelente que está haciendo el conseller Ordeig en relación al mundo agrario de escuchar y atender demandas de temas que hacía demasiado tiempo que no se les daba una solución.
Algunos de los temas que hay sobre la mesa no estaban en el programa electoral del PSC: la financiación singular, el traspaso de las competencias de inmigración, el traspaso de Rodalies. ¿Puede sentirse incómodo el gobierno de la Generalitat gestionando unas temáticas que no quería? ¿Lo podrá hacer con eficacia aunque no eran prioritarias para el PSC?
El Govern es un firme defensor de llegar a acuerdos para avanzar en todos los sentidos posibles. Esto significa llegar a acuerdos entre distintas instituciones. Con el gobierno de España, con el mundo local y también entre las distintas formaciones políticas. En los últimos diez años, a veces hemos condenado a nuestro país al bloqueo por la incapacidad de las fuerzas políticas de poder llegar a acuerdos. Y nosotros creemos que justamente llegar a acuerdos es una muestra de valentía. Y creo que el acuerdo de investidura del PSC con ERC y los Comuns nos ha hecho mover a todos y por eso hemos llegado a acuerdos que permiten abrir una nueva etapa. Nuestro país necesita superar una etapa de bloqueo para pasar a una de máxima ambición. No quiero poner la mirada en los últimos diez años porque debemos pensar en los próximos diez. Este es el encargo que ha hecho el president Illa. Y esto solo se podrá hacer llegando a acuerdos.
También es el conseller del mundo municipal. La primera ley impulsada por el Govern fue el Estatut dels Municipis Rurals, y el nuevo PUOSC (el plan de inversiones de la Generalitat en los municipios) se ha doblado. ¿Por qué?
Porque da respuesta a poner la vida fácil a la gente. El encargo que recibimos todos los consellers del president Illa fue poner al país en marcha y cohesionarlo social y territorialmente. No podemos permitirnos tener un país a primera velocidad y uno de segunda. Es necesario que todo el país avance más rápido. Hemos querido enviar una muestra de este compromiso haciendo que la primera ley que ha salido del Govern fuera el Estatut dels Municipis Rurals. Debemos tener elementos singulares para tratar el área metropolitana de Barcelona, que tiene necesidades específicas, y para tratar el mundo rural. Cuando tratamos a todo el mundo con las mismas herramientas, colapsamos el país. Por eso hemos puesto más recursos en el PUOSC. Hemos pasado de 250 a 500 millones. Esto significa que hemos sumado más ambición y ahora ya estamos empezando a recibir proyectos de nuevas escuelas, de nuevos centros cívicos, de nuevo alumbrado de calles, nuevas plazas, etcétera. Lo que hemos hecho es tratar al mundo municipal como a una persona adulta, simplificando la normativa y permitiendo que los alcaldes y alcaldesas del país, que son a quienes los ciudadanos y ciudadanas han escogido para gobernar sus ciudades, dispongan de un dinero para mejorar sus ciudades y decidan ellos adónde quieren que vaya.