MIGRACIONES
Las crisis de Venezuela, Colombia y Perú disparan las peticiones de asilo en Lleida
Los solicitantes de protección superan los 1.200 anuales, el 75% de esos tres países

Un grupo de personas de origen migrante hace cola para aceder a la Oficina de Extranjería. - E.B.D.
Las crisis económicas e institucionales que sacuden a países latinoamericanos como Venezuela, Colombia y Perú han tenido como efecto secundario un aumento exponencial de las demandas de asilo en Lleida, que se han multiplicado por seis en tres años. Tres de cada cuatro peticiones son de ciudadanos de alguno de esos estados que han migrado.
Las crisis económicas e institucionales que llevan años sacudiendo las sociedades de tres países de Latinoamérica, Venezuela (29 millones de habitantes), Colombia (53) y Perú (34), han provocado un crecimiento exponencial de las peticiones de asilo en Lleida: se han multiplicado por seis en tres años, para cerrar el último con un volumen de 1.200, y tres cuartas partes de ellas proceden de esos tres estados.
Esas crisis, prácticamente cronificadas, han discurrido en los últimos años en paralelo a catástrofes económicas del calado de una reducción de más de 75% del PIB en Venezuela. Y, en Colombia y Perú, cuyos datos macro encadenan un lustro de claras tendencias alcistas, a una paradójica escasez de oportunidades de empleo cualificado y bien pagado a la que no parece ajeno el enésimo resurgir de los conflictos armados en el primero de esos países y a la actual expansión del crimen organizado en el segundo.
La confluencia de esos factores, a los que se añaden otros de tipo personal como el ejemplo de otros familiares y vecinos que optaron por la migración, ha generado un flujo migratorio global que se replica a escala local en Lleida.
De acuerdo con los datos de la Oficina de Asilo y Refugio del ministerio del Interior, las peticiones de asilo presentadas en Lleida, la mayoría de ellas (entre un 85% y un 98%, según el año) formalizadas ante la Oficina Única de Extranjería de Lleida, reflejan un aumento vertiginoso de las solicitudes de protección registradas en Lleida tras la pandemia: 194 en 2021, 414 en 2022, 952 en 2023 y 1.200, sin incluir las presentadas en oenegés, centros penitenciarios y de internamiento de extranjeros y otras ventanillas, en 2024.
Entre 2021 y 2023, últimos ejercicios para los que hay datos disponibles, la presencia de ciudadanos de esas tres nacionalidades entre los solicitantes ha pasado de apenas el 45% a más del 76%.
La progresión de su número ha resultado también geomética: los 46 venezolanos de 2021 se habían triplicado con creces en 2022 para alcanzar los 157 antes de duplicarse de largo en un año para llegar a 327. Los registros respectivos de los colombianos son de 40, 149 y 322, mientras la evolución de las cifras de los peruanos fue de dos a veinte entre 2021 y 2022 para alcanzar los 81 en 2023.
En los últimos años, tras consolidarse el Estado policial del presidente Mijaíl Kavelashvili, también han crecido las solicitudes de ciudadanos de Georgia (25 en 2022 y 76 en 2023) y, tras volver los talibanes al poder en Afganistán en 2021, las de ciudadanos de ese país (15 en 2022) y del vecino Pakistán (33 en 2023), cuya crisis humanitaria se ha intensificado con el flujo de desplazados.
El asilo se concede a quienes pueden probar la existencia de “fundados temores a ser objeto de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual” en su país de origen. Su reconocimiento da derecho a una autorización de residencia y trabajo permanente, a la expedición de documentos de identidad y al acceso a los servicios públicos.
Los ucranianos copan las solicitudes de protección temporal
Los ciudadanos de origen ucraniano copan las peticiones temporales de protección internacional que se presentan en Lleida, con 1.921 en 2022, cuando su país fue invadido por las tropas de Rusia, y otras 224 en 2023. En esos dos ejercicios han solicitado esa figura cinco migrantes de origen ruso y 17 marroquíes. La colonia de ucranianos en Lleida se ha duplicado en los últimos años, al pasar de los 2.800 y los 2.823 ciudadanos censados en 2021 y 2022 a los 4.077 y 4.164 de los dos años siguientes, según el INE (Instituto Nacional de Estadística).
Los migrantes eslavos comienzan a regresar a sus países de origen
La mayoría de las colonias de origen eslavo de Lleida llevan unos años en descenso, una tendencia que resulta especialmente clara en el caso de las dos más numerosas: los nacidos en Rumanía que residen en Ponnt han pasado de 18.454 a 17.694 en los tres últimos años, un periodo en el que los originarios de Bulgaria se han reducido de 2.065 a 1.880, con sendas mermas del 4,2% y del 9%. Otras colonias de menor entidad han crecido ligeramente, como la rusa (de 797 a 836), la moldava (75 a 544), la georgiana (192 a 287) o la lituana (96 a 105).
La colonia africana es la más numerosa aunque no mucho más que la europea
La colonia de migrantes nacidos en países africanos es la más numerosa en Lleida, donde suman un total de 33.920 ciudadanos empadronados, según los últimos datos disponibles en el INE (Instituto Nacional de Estadística). Ese grupo no se encuentra a mucha distancia del que forman los migrantes de origen europeo, que son 30.825, la mayoría de ellos (23.367) procedentes de países comunitarios. Los grandes grupos de migrantes se completan con 20.174 americanos (solo 446 de países del norte), 3.383 asiáticos y 21 originarios de Oceanía.