EDUCACIÓN
Quejas de familias de una escuela ‘bressol’ de Lleida por una colonia de gatos callejeros: "Es un riesgo para la salud de los niños"
Dicen que varias personas les dan comida incluso en el patio y la zona está llena de suciedad y heces. El centro ha tenido que colocar una malla en su verja

Bandejas de agua y pienso junto a la “bressol” y el parque infantil. - SCD
Familias con hijos en la escuela “bressol” de La Faldeta, situada en el parque de Santa Cecília, denuncian que asociaciones animalistas y particulares dejan comida para gatos en el patio del centro y sus alrededores, lo que ha provocado que un gran número de estos felinos merodeen por la zona y haya heces y restos de comida tanto dentro de sus instalaciones como en el parque infantil cercano. Un hecho que, por desgracia, aseguran que no es nuevo, pero que este año “se ha disparado, porque nos hemos encontrado bandejas enteras con comida tanto en la valla que da al patio del centro como en el camino de acceso”, afirman familias de la escuela “bressol”.
Este diario pudo comprobar que el camino de acceso al centro a través del parque de Santa Cecília está repleto de bandejas con pienso, trozos de paté en medio de la vía pública y tuppers con agua para que coman y beban los gatos. Pero las familias aseguran que se han llegado a encontrar “trozos de pollo, pescados enteros, mejillones y hasta cuscús” en las inmediaciones de la escuela y del patio. De hecho, el centro ha tenido que instalar una malla en la verja que rodea la “bressol” para que los animalistas no puedan dejar allí bandejas de comida. “Les dejan la comida en el parque infantil y dentro del patio de la escuela y entonces los gatos, una vez acaban de comer, defecan allí, ya que es un arenal, lo que puede provocar que los niños [tienen entre cero y 3 años] se lleven a la boca cualquier excremento o resto de comida, es un riesgo para su salud”, lamentan madres y padres de alumnos. Paralelamente, detallan que las personas que dejan la comida por allí “son particulares o miembros de entidades animalistas y cuando les hemos pedido que dejaran las bandejas lejos del centro, ya que tienen todo el Turó para ello, nos han insultado y dicho de todo”. También dicen que la Paeria comunicó a los animalistas “que podían dar de comer a los gatos de 10 a 11 horas pero luego debían retirar las bandejas, cosa que no hacen, parece importarles más el bienestar de los gatos que de los niños”, lamentan.