BARRIOS
Vecinos de La Bordeta expresan su rechazo a la subida de las basuras
Tensa reunión informativa con más de un centenar de personas en el centro cívico. El gobierno municipal explicó las bonificaciones que incorpora la nueva tasa

La reunión sobre la nueva tasa de basuras congregó a un centenar de vecinos en el centro cívico. - AMADO FORROLLA
El centro cívico de La Bordeta acogió ayer una tensa reunión informativa sobre la nueva tasa de basuras a la que asistieron alrededor de un centenar de vecinos a los que, a la gran mayoría, no les convencieron los argumentos del gobierno municipal sobre este incremento, ya que su importe se ha duplicado o triplicado para numerosas familias del barrio.
El encuentro estuvo dirigido por la teniente de alcalde de Buen Gobierno, Carme Valls, que explicó que desde este año el coste de la recogida de basuras se tiene que cubrir con lo recaudado por la tasa por norma europea, y detalló las bonificaciones a las que podían acogerse los vecinos. Podrán ser del 75% para las familias que perciban unos ingresos anuales inferiores a los 8.400 euros y del 50% para las que ganen hasta 16.800 euros. Asimismo, podrán tener una rebaja de 20 euros si utilizan 6 veces al año el servicio de ‘deixalleria’ y pidan el correspondiente recibo. Valls añadió que en 2024 la tasa media que pagaban los vecinos de La Bordeta era de 57,20 euros y que con la nueva tasa la media de la ciudad será de 111€. “Ni antes [cuando la tasa se calculaba por categorías de calles] era justa ni seguramente es más justa ahora” dijo Valls, que entendió que “barrios como La Bordeta” se sientan dolidos” por la subida. Añadió que no pueden calcular el recibo en base al número de habitantes de cada vivienda “porque no será posible tenerlo hasta agosto del próximo año”.
Tras la explicación de Valls fue el turno de los vecinos, que no se mordieron la lengua. “La tasa no es justa porque no se basa en el coste del servicio sino en el tamaño de la vivienda”; “promuevan reciclar más para no subir impuestos”, o “cuando una tasa se sube no se baja más tarde, no nos engañen”, fueron algunas de las quejas de los asistentes, que provocaron momentos de alboroto y tensión. “¿La basura la generan los metros cuadrados o las personas?”, se preguntaban unos, mientras que otros se marchaban de la reunión gritando “id reciclando e id pagando”. Otros, en cambio, hicieron propuestas más constructivas como que las llamadas para recoger voluminosos se registren y que los que usen este servicio habitualmente puedan recibir bonificaciones.