ASIA
Un fuerte terremoto de magnitud 7,7 deja cientos de fallecidos en Birmania y Tailandia
La grave inestabilidad política en Myanmar, en medio de una guerra civil, podría complicar la situación, según Amnistía Internacional . Puede ser el seísmo más grande en la zona en los últimos 75 años

Varios operarios apuntalan un edificio dañado por el terremoto en la ciudad de Naypyidaw, Myanmar. - WISSARUT WEERASOPON
Un terremoto de magnitud 7,7 que sacudió ayer el centro-norte de Birmania (Myanmar) dejó centenares de muertos y heridos en el país, donde el gobierno militar declaró el estado de emergencia.
El temblor se registró a las 12:50 hora local (6:20 GMT), a 10 kilómetros de profundidad y con el epicentro a unos 17 kilómetros de Mandalay, la segunda mayor ciudad de Birmania, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
“Todos los edificios están completamente destrozados. Ha sido el caos”, dijo una mujer de 40 años desde Naipyidó, la capital birmana, una de las zonas afectadas por el terremoto.
“Ha sido espantoso. Me quedé atrapada en casa unos minutos”, añadió a través del servicio de mensajes de Facebook.
Las fuerzas armadas birmanas, que detentan el poder en Birmania desde el golpe de Estado de 2021, que sumió al país en la semianarquía y el conflicto, declararon el estado de emergencia en seis zonas: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago.
El portavoz de la junta, Zaw Min Tun, informó por mensajería móvil de que había al menos 200 fallecidos y 730 heridos en el país, donde las telecomunicaciones y la infraestructura se vieron severamente afectadas, lo que dificultó el recuento de víctimas y su rescate.
Por su parte, el Servicio Geológico de EEUU, que mide la actividad sísmica en todo el mundo, declaró la alerta naranja –la segunda más grave– y apuntó que la cifra de fallecidos podría llegar hasta las 1.000 personas.
El sismo también se sintió en países vecinos como Tailandia, donde la primera ministra, Paetongtarn Shinawatra, declaró el estado de emergencia en la capital, Bangkok, con al menos diez personas fallecidas, 16 heridas y más de 100 desaparecidas por el colapso de tres edificios en construcción.
El terremoto también se sintió con intensidad en varias ciudades de la provincia china de Yunnan (sur), limítrofe con Birmania, aunque por el momento los daños reportados fueron menores.
Este seismo podría ser el más grande en la zona en tres cuartos de siglo, y una combinación de tamaño y poca profundidad maximizará las posibilidades de daño, según diversos expertos, que llamaron la atención sobre el riesgo de la calidad de las construcciones.
Birmania está sumida en una espiral de crisis económica y conflicto desde la asonada, con enfrentamientos entre el Ejército y guerrillas civiles y prodemocráticas. “Este terremoto no podría haber llegado en peor momento para Birmania”, señaló el experto sobre Muanmar de Amnistía Internacional (AI), Joe Freeman.
La junta militar pide la ayuda internacional urgente
Las mediciones de los expertos, tomando en cuenta el epicentro del temblor, señalan que 7.000 personas han estado expuestas “a sacudidas violentas”; 2,8 millones a “sacudidas profundas”, y más de 10 millones a “sacudidas fuertes o muy fuertes”. En este contexto, la junta militar birmana hizo un inusual llamamiento de ayuda internacional. La petición contrasta con la reacción ante otros desastres, en los que se ha denunciado la obstrucción del régimen a la ayuda internacional.
En 2008, tras el impacto del ciclón Nargis, las autoridades tardaron en pedir asistencia en un desastre que causó unos 138.000 muertos.