SUCESOS
La mina del accidente en Asturias carecía de permisos de explotación
León llora por los cinco trabajadores fallecidos en la explosión de grisú

Familiares de los fallecidos llegan a la capilla ardiente de los mineros fallecidos el lunes, instalada en el polideportivo de Villablino. - FERNANDO OTERO / EUROPA PRESS
Un día después de la explosión en la mina de Cerredo, en Degaña (Asturias), que costó la vida a cinco mineros leoneses y provocó heridas a otros cuatro, las miradas se dirigen ahora hacia la empresa que desde hacía meses operaba en algunas partes de esta explotación con licencias de investigación que no incluían la extracción de carbón. La mina, que hasta la concesión de las licencias a esta empresa llevaba prácticamente sin actividad desde 2018, fue sometida a una inspección rutinaria el 23 de septiembre en la que no se detectó “nada anormal”, apuntó la consejera de Industria del Principado, Berlarmina Diaz.
Aunque los fallecidos eran vecinos de León, al igual que tres de los cuatro heridos, Asturias les “siente como a propios”, señaló el presidente del Principado, Adrián Barbón, que dijo que este siniestro se está viviendo con “muchísimo dolor y silencio”, con “solidaridad minera”.
En el accidente, el más grave en una mina asturiana en los últimos 30 años, perdieron la vida Jorge Carro, Rubén Souto Robla, Amadeo Bernabé e Iván Radio, cuyos cuerpos reposaban ayer en la capilla ardiente instalada en el polideportivo de Villablino, a la espera de ser enterrados hoy. La quinta víctima, David Álvarez, iba a recibir sepultura ayer mismo en Torre del Bierzo (León). Por su parte, los cuatro heridos ingresados en centros hospitalarios de Oviedo y León permanecen estables.