El mundo rechaza los aranceles de Trump con el aviso de represalias y entre llamamientos al diálogo para evitar un descalabro económico
La UE, el Reino Unido, China o Australia prometen defender sus intereses

El presidente de los EE.UU., Donald Trump, muestra un cartel con los aranceles que aplicará a varios países.
Rechazo global a los aranceles de Donald Trump. La Unión Europea ya ha advertido a los Estados Unidos que está “preparada” para reaccionar a los nuevos gravámenes, igual que han hecho el Reino Unido, China o Australia, así como países a título individual, incluso aliados de Trump, como la Itàlia de Giorgia Meloni. El mundo avisa de que aplicará represalias a los aranceles, entre llamamientos a evitar una guerra comercial que puede tener consecuencias económicas “devastadoras” para todo el planeta. En una comparecencia, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha dicho que defenderá “el interés nacional”, mientras que Meloni ha advertido que una guerra comercial sólo puede “debilitar” a Occidente en favor de otros actores mundiales.
“Claramente, habrá un impacto económico de las decisiones que los EE.UU. han tomado, aquí y en el mundo”, ha apuntado el primer ministro británico, Keir Starmer. En la misma línea, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen ha hablado de consecuencias "devastadoras".
Londres sigue con los preparativos para reaccionar a la guerra comercial y no descarta ninguna opción, si bien alarga la mano a Trump, igual que Bruselas, para negociar y evitar una escalada del conflicto comercial.
Otras reacciones europeas
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni ha admitido en un mensaje en Facebook que considera “equivocada” la decisión del presidente norteamericano de imponer aranceles, y que la medida “no favorece a nadie”. “como siempre, actuaremos en defensa de los intereses de Italia y su economía, y también hablaremos con los otros socios europeos”, ha apuntado la líder de extrema derecha.
El canciller alemán, Olaf Scholz, ha lamentado este “ataque al sistema comercial que ha creado prosperidad para todo el mundo”, también en los EE.UU. Según recoge la cadena DW, Scholz ha asegurado que la UE se encuentra en una posición de “fuerza” para negociar en Washington. “Queremos cooperación, no confrontación, y defenderemos nuestros intereses”, ha resumido en una rueda de prensa con motivo de la visita del rey jordano Abdullah II.
Por su parte, el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, ha descrito como “profundamente lamentable” la imposición de aranceles de un 20% en la Unión Europea. “Creemos firmemente que los aranceles no benefician a nadie. Mi prioridad, y la de mi gobierno, son proteger los puestos de trabajo irlandeses y la economía irlandesa”, ha dicho en un mensaje en ‘X’.
El primer ministro de Polonia y expresidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha dicho que ser aliados significaría aplicar "realmente y de verdad aranceles recíprocos", y ha pedido que se tomen "decisiones adecuadas".
Otro líder europeo que ha reaccionado a los aranceles ha sido el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, que ha defendido las bondades del libre comercio recordando que "los americanos pueden escuchar música a través de Spotify, y los suecos en sus iPhones", poniendo el acento en dos de los productos más famosos de ambos países.
Por eso ha lamentado el "camino que han empezado los EE.UU." buscando "limitar" el comercio con barreras comerciales. "No queremos barreras ni una guerra comercial. Haría a nuestra población más pobre y el mundo más peligroso a largo plazo", ha asegurado Kristersson.
"Pero Suecia está bien preparada" para hacer frente, ha añadido. "Seguiremos trabajando con la UE para revertir estos acontecimientos. Mi esperanza, y nuestro objetivo, son que conseguimos contener los aranceles", ha remachado.
Desde Suiza, que no forma parte de la Unión Europea, la presidenta Karin Keller-Sutter ha explicado que su prioridad será el interés económico del país. Suiza, que sufrirá aranceles más altos que los de la UE, de hasta el 31%, ha dicho que diseñará las medidas a tomar “rápidamente”.
Reacciones en Asia y Oceanía
Les críticas a Trump no se han centrado únicamente en la Unión Europea. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, también ha cargado contra la decisión de los EE.UU. de imponer al país un arancel del 10%.
“El presidente Trump menciona lo que dice que son aranceles recíprocos. Un arancel recíproco sería de cero, no del 10%”, ha criticado Albanese, que ha afirmado que los planes de los EE.UU. “no tienen base lógica” y torpedean la alianza entre los dos países. “Eso no es un acto propio de un país amigo”, ha dicho el australiano.
China se opone frontalmente a los “aranceles recíprocos” de Trump, y ha avisado de que adoptará contramedidas para “proteger” sus intereses, según ha indicado un portavoz del ministerio de Comercio chino a la agencia estatal Xinhua. Trump ha anunciado aranceles a las importaciones de la China del 34%, por encima del 20% que, por ejemplo, pretende cobrar a la Unión Europea.
Según el gobierno chino, “no hay ganadores en una guerra comercial” y “el proteccionismo no conduce en ningún sitio”. Por eso, China insta a los EE.UU. a “cancelar inmediatamente” sus aranceles unilaterales y resolver sus diferencias con los socios comerciales a través del diálogo.
Japón no ha indicado si aplicará represalias arancelarias a los EE.UU., pero ha prometido ayudas a sus empresas afectadas, especialmente las automovilísticas. Trump impondrá un 24% de aranceles al Japón, pero los aranceles a todas las importaciones de coches son del 25%. El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, se ha mostrado “extremadamente decepcionado” con la decisión de Trump: “No sólo tendrá un impacto enorme en la relación económica entre Japón y los EE.UU., sino también en la economía mundial y todo el sistema multilateral de comercio”.
La India está analizando el impacto, pero niega que la imposición de un 26% de aranceles en el país sea “un retroceso”, según dicen desde el gobierno a medios locales como la cadena News18.
En el sureste asiático, una de las regiones más afectadas por los aranceles, Tailandia tampoco ha amenazado con represalias, si bien ya incentiva a sus exportadores a “buscar nuevos mercados potenciales”. En un comunicado, el gobierno tailandés ha prometido “medidas para mitigar” las consecuencias del 36% de aranceles estadounidenses para sus empresas y ha expresado su disposición a negociar “tan pronto como se pueda” con los EE.UU.
Los países del sureste asiático tienen algunos de los aranceles más altos de la lista de Trump: Camboya (49%), Laos (48%), Vietnam (46%), Sri Lanka (44%), Tailandia (36%), Indonesia (32%) y Bangladés (37%).