Hay que mejorar...y mucho
Aprovechando el descanso semanal del viernes tarde nos pasamos por la minoritaria Ten para efectuar un trabajo de campo con el Ni que fuéramos, dado que ya es oficial que María Patiño y Belén Esteban se van a las tardes de La 1, aunque todavía con fecha por determinar. Además de constatar que el programa, que viene a ser un quiero y no puedo del extinto Sálvame, se resquebraja por su falta de medios y de presupuesto. ¡Que es más bien cutre, vaya!, observamos una cuestión nada baladí: ambas tienen mucho que mejorar en su salto a la pública. María es una discreta presentadora con vicios que deberá corregir, como el de no saber aún qué cámara la enfoca, ponerse de espaldas, mejorar su comprensión léxica y no depender, o que al menos no se note tanto, del pinganillo para no dejar en ascuas al espectador. Belén tiene tirón pero debe aprender que no es lo mismo ir de invitada a un plató para ser entrevistada y entrar en el juego, mejor o peor, de la pregunta respuesta que sentarse en el sofá y estar minutos y minutos como si de un florero mudo se tratase.