La factura pendiente de Rialb
El 14 de febrero del año 2000 la ministra Isabel Tocino (PP) inauguró el pantano de Rialb, la última gran obra de ingeniería hidráulica de Catalunya, con capacidad para almacenar 403,552 hm³ de agua. Las catastróficas riadas de 1982 pusieron en evidencia la necesidad de regular el Segre en su tramo medio. Rialb también había de asegurar el riego en 100.000 hectáreas de cultivo y abría muchas expectativas para consolidar el turismo de interior. El precio que se pagó por este gran embalse fue muy elevado, y no solo por los 104 millones presupuestados (más 48 en expropiaciones). Rialb condenó al pueblo de Tiurana, que se rehizo cerca de la ermita de Solés. También hubo desalojados en Bassella. En total se contabilizaron 426 afectados, que hacen un balance agridulce de estos 25 años. Rialb no se ha llenado hasta ahora, un cuarto de siglo después de su inauguración, y los alcaldes de Tiurana y La Baronia de Rialb aseguran que todavía no se han pagado todas las compensaciones pendientes. Calculan que aún se les debe entre dos y tres millones de euros. Nadie duda de que el pantano de Rialb era necesario y que ha aportado beneficios a la Noguera y al Alt Urgell, además de dar seguridad ante posibles avenidas, pero no es de recibo que quienes pagaron con el desarraigo este progreso aseguren que no pueden regar porque se les reservaron 18 hectómetros que el último Plan Hidrológico se cargó. La Confederación Hidrográfica del Ebro debe revisar estas cuentas y asegurar que quienes lo perdieron todo, aunque fueran compensados económicamente en su momento, cobren lo que les corresponde y, por supuesto, se beneficien del agua que les dejó sin raíces. “Aún duele”, coinciden los afectados entrevistados por este diario. Es más que nostalgia. Ellos no pueden hacer suyo el título de la primera gran novela del ingeniero que proyectó la presa, Volverás a Región, de Juan Benet. Ellos no pueden retornar a su particular Región. Que por lo menos sean compensados debidamente.
Heridas abiertas
El Congreso que Esquerra Republicana ha celebrado el fin de semana en Martorell ha puesto de manifiesto que aunque la oposición interna a Junqueras se ha desinflado, el histórico partido está todavía lejos de exhibir unidad. El informe presentado por Joan Tardà sobre la estructura B de Esquerra que entre 2019 y 2023 encargó campañas tan reprobables como la del Alzheimer contra los hermanos Maragall cayó como un jarro de agua fría entre los afines a Marta Rovira y Pere Aragonès. Sergi Sabrià, Oriol Lladó y Marc Colomer fueron señalados, aunque no se pronunciaran sus nombres. La herida interna todavía está abierta.