Germanwings, una tragedia que se pudo evitar
Ayer, 24 de marzo, se cumplieron diez años del accidente aéreo de Germanwings que supuso la muerte de 150 personas, una cincuentena de las cuales, catalanas. Entre ellos, Maurice Yaya Kobina, un vecino de Lleida natural de Costa de Marfil que cogió el avión siniestrado al perder un vuelo anterior. Maurice, 42 años y padre de seis hijos, vivía en el barrio de Cappont de la capital leridana y tenía un negocio dedicado a la importación y exportación de coches, motivo por el cual se desplazaba frecuentemente al extranjero. El accidente fue el noveno con víctimas mortales con origen en el aeropuerto del Prat. Aquel día, el copiloto de la aeronave, Andreas Lubitz, estrelló el avión que iba de Barcelona a Dusseldorf (Alemania), contra los Alpes franceses. Lubitz, de 28 años, aprovechó que se quedó solo en el control del aparato y bloqueó la puerta para que nadie pudiera impedirle hacerlo caer después de desbloquear el piloto automático. El autor de los hechos estaba de baja y en tratamiento psicológico, dos circunstancias que escondió a la empresa. Diez años después del trágico suceso, las familias de las víctimas reconocen que se han alcanzado algunos avances como la exención fiscal de las becas de los huérfanos del accidente, pero han asegurado que todavía hay mucho camino por recorrer. Lourdes Bonet, presidenta de la Asociación de Afectados, asegura que el principal hito que se plantea la entidad es conseguir que “al menos en los países de la UE haya un cambio legislativo para agilizar la comunicación de bajas médicas” y recordó que en el Estado, después de una larga reivindicación de la asociación, el 27 de diciembre de 2022 prosperó una reforma de las bajas médicas para que las comunicaciones de los trabajadores entre la Seguridad Social y las empresas se hicieran de forma telemática. Esta reivindicación es indispensable porque el peligro en los pilotos de aviación civil se puede hacer extensivo a conductores de metro, autobús, tren o de otros medios de transporte público. Hace falta que todo el mundo sea muy consciente de que un suceso como el de Germanwings puede volver a pasar y que esta es la única forma de minimizar el riesgo.
Altas y bajas médicas
El Institut Català de la Salut (ICS) dio ayer portazo a su propia propuesta de que los médicos de la atención primaria puedan cobrar incentivos económicos en función de las altas de pacientes tramitadas a instancias de las mutuas laborales después de que médicos, sindicatos, sociedades médicas y partidos políticos salieran en tromba para expresar su rechazo a esta disparatada idea. Las altas y bajas solo pueden tener razones médicas y evidentemente no puede haber incentivos económicos de por medio.