Menos globalización y más autosuficiencia
Estados Unidos fue el séptimo mercado exterior de las empresas leridanas el año pasado, donde vendieron productos por valor de 121,04 millones de euros. Así consta en el informe presentado por la Cámara de Comercio de Lleida junto con la Diputación y publicado y valorado por los sectores implicados en SEGRE. El incremento de exportaciones estuvo encabezado por la subida de las ventas del aceite de oliva, que aumentó un 105,29%, hasta los 80 millones de euros. Este gran aumento está ligado con los precios históricos registrados por el aceite en 2024 debido al hundimiento de la producción española. Por tanto, las comarcas de Lleida también están a la expectativa de los aranceles de Trump, que pueden perjudicar a algunos sectores y abrir oportunidades para otros. Ayer, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, definió el panorama como “nefasto” tras el anuncio de aranceles universales de Donald Trump, que serán del 20% en el caso de la Unión Europea, y que supondrán “un duro golpe para la economía mundial”. Y aunque aseguró que empresas y consumidores notarán el daño “desde el primer día”, mantiene la mano tendida a la negociación con Washington al tiempo que la UE introducirá contramedidas. Las relaciones comerciales de la UE con el exterior suponen el 55% de su PIB. Ese porcentaje no alcanza ni el 25% en Estados Unidos. Y en China, país conocido por su alto nivel de exportaciones, es del 45%. Hasta ahora, España y Estados Unidos mantenían una de las relaciones comerciales más consolidadas del mundo. El total de inversiones y comercio bilateral entre el Estado español y Washington alcanza los 1,6 billones de dólares anuales, según los datos publicados por la embajada norteamericana. En lo que respecta a las importaciones, según recoge el Observatorio de Complejidad Económica (OEC), tanto en 2022, como en octubre de 2024, los medicamentos envasados fueron el segundo producto más exportado desde Estados Unidos hacia España, junto con el gas petróleo y el petróleo crudo en las primeras posiciones. Por su parte, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró ayer que el Estado cubrirá, como hizo con la Covid, las previsibles pérdidas económicas de estos aranceles ayudando a las firmas implicadas con créditos o incentivando nuevos mercados. En resumen, Europa necesita su comercio exterior y lo lógico y de sentido común sería encontrar una solución que no implique una guerra comercial que perjudicará a todos, afectando cadenas de suministro, mercados y consumidores, comenzando por los propios ciudadanos norteamericanos que verán encarecerse muchos productos, disparando la inflación. Habrá que esperar para sacar conclusiones y prepararse para ser más autosuficientes porque la globalización, tal y como la entendemos ahora, toca a su fin con Trump.