Presente y futuro del Lleida de fútbol
El Lleida CF se encuentra en una situación económica muy delicada que lo ha llevado a anunciar el inicio de un proceso preconcursal. Marc Torres, adjunto a la presidencia del club leridano, explicó ayer los problemas financieros que afronta la entidad, entre los cuales destaca una deuda acumulada de cuatro millones de euros y tensiones de tesorería que entorpecen el funcionamiento diario. También detalló que las dificultades se remontan a principios de julio, cuando la Federación Española puso trabas para devolver 246.000 euros que Luis Pereira, presidente del club, había depositado como garantía. “La inscripción del club se produjo el día antes de la fecha límite, provocado por el retraso de este dinero”, afirmó. Además, añadió que la Federación se niega a devolver este dinero alegando impagos del club con Hacienda, a pesar de ser “dinero del patrimonio personal del presidente”. Este contratiempo, sumado a una nueva inspección tributaria por el periodo 2019-21, que supuso sumar 800.000 euros más a las deudas ya existentes, provocó que el Lleida CF comenzara la temporada con 1,2 millones en negativo. El tercer factor que ha agravado la situación ha sido la retirada de un fondo de inversión que tenía que proporcionar liquidez al club. En resumen, la directiva liderada por Luis Pereira no ha podido o sabido hacer frente a los altos peajes que dejaron los hermanos Esteve en forma de deudas. Qué hacer ahora para que la ciudad no pierda su equipo de fútbol insignia y el legado de tantos y tantos recuerdos, jugadores, títulos y emociones compartidas, es lo que debe plantearse el club, sus aficionados y las administraciones leridanas. Lleida y el Lleida merecen poder pasar página de esta crítica situación y que los gestores del club, sean quienes sean, hagan frente a sus compromisos de pago con los jugadores, la Seguridad Social, Hacienda y proveedores. Comenzar por Cuarta Catalana no parece la mejor solución, pero hace falta aclarar la propiedad del club, las deudas y los recursos económicos y el compromiso de quienes quieran coger el toro por los cuernos antes de decidir el futuro del Lleida y, por supuesto, tener un proyecto deportivo porque sin él nada tiene sentido. Un club de fútbol no es un negocio, es un sentimiento que representa a una ciudad y todo un territorio y para ello se requiere capital, gestión y buena dirección deportiva.
Talento
Las universidades de EEUU y sus investigadores son víctimas de las interferencias políticas e ideológicas del presidente Trump y es una buena oportunidad para Europa entera de recuperar el talento que emigró y que ahora podría volver con la financiación y los recursos adecuados. Invertir en talento es garantía de futuro.