La gesta de hace siete días en Alzira se queda en nada
Sí, todo lo que ustedes quieran, porque las estadísticas son como los análisis de cada partido ante los resultados electorales: siempre hay un detalle, un punto, un porcentaje, para sentirse satisfechos. Sí, son nueve encuentros consecutivos sin conocer la derrota. Pero la realidad es que, de los trece partidos disputados en el Camp d’Esports, es decir de los 39 puntos en juego solo se han conseguido 19... Sí, 19. Y es una pena porque el Lleida ha desaprovechado una ocasión de oro de poder sumar nueve puntitos de una tacada... Sí, tal y como están las cosas, parece, o parecía, cosa de brujas, pero se podía conseguir: los tres de hace siete días en Alzira; los tres de ayer ante el Ilicitano, por debajo de los de Marc Garcia en la clasificación, un rival teóricamente asequible y los tres que presumiblemente se deben conseguir el próximo domingo en Son Bibiloni (12.00) ante el filial del Mallorca, colista destacado, y casi descendido, del grupo, que está, ríanse ustedes, a 19 puntos de la salvación. Pues no, la gesta y la posibilidad se quedó en nada con el enésimo empate, que son ya catorce, en un partido horrible, con muy poco fútbol y con menos ocasiones todavía. El Camp d’Esports, quizás por las fechas carnavalescas, estuvo de lo más apagado y con menor entrada de lo habitual que, en circunstancias normales tampoco es que sea mucha.. Y más aún, está vez mostró su enfado, poco, pero enfado al fin y al cabo, con algún pañuelo y silbidos, eclipsados por un aumento del volumen de la megafonía. Y no es para menos. Los seguidores azules no ven ganar a su equipo en casa desde el 22 de diciembre con un 3-0 ante el Andratx. Y comienzan a impacientarse. Ya lo decíamos hace unas semanas. Aún no hay nada perdido. Quedan 9 jornadas y puede pasar de todo, pero no deja de ser significativo que, ahora mismo, el único que anima el cotarro es Efe, un recién llegado.