Batemon... James Batemon
Un escenario ideal para sumar la novena victoria. Se trata del Nou Congost, un pabellón que nos evoca grandes recuerdos, sede de grandes gestas para el baloncesto de nuestra ciudad. En esta pista ascendimos a la ACB en el año 2000 y también conseguimos una salvación milagrosa en LEB Oro en 2018. También en la primera vuelta, ante el equipo manresano, el Lleida sumó su primera victoria en Liga Endesa 24-25.
Tras el inesperado paso de gigante que el equipo dio en Granada, ayer llegó otra victoria a domicilio después de un gran partido y, sobre todo, una espectacular primera parte, que supone un golpe sobre la mesa en la lucha por la permanencia.
Parece que la entrada de James Batemon ha relanzado al equipo. En los últimos cinco partidos ha promediado una valoración de 21,6, postulándose para ser el MVP de marzo. ¿Faltaba un jugador referente? ¿Liderazgo en el equipo? ¿Por qué no se reforzó antes? ¿Es suficiente ahora? Me gustaría tener una respuesta, pero lo que importa ahora son los resultados y en intentar no cometer los mismos errores en el futuro. Estamos en la Liga Endesa, después de la NBA y la Euroliga, posiblemente la mejor Liga del mundo. En esta competición, la planificación y construcción de un equipo es fundamental para competir y mantenerte en ella, donde llegar al punto donde estamos cuesta mucho esfuerzo.
A falta de nueve jornadas, la dinámica del equipo es muy positiva y existe un juego coral. Ayer en Manresa, siete jugadores alcanzaron los dobles dígitos de valoración. Pero quizás lo más destacable es que existe una ventaja clara sobre las posiciones de descenso, lo que permite al conjunto leridano jugar sin tanta presión y soñar otra temporada más con permanecer en la élite.