La señal de tráfico que confunde a tres de cada cuatro conductores y que se extiende por toda Europa
La señal P33, que muestra un vehículo con líneas paralelas, se implementó primero en Francia y ahora se extiende por toda Europa para sustituir el antiguo aviso de niebla

La señal de tráfico que confunde a tres de cada cuatro conductores y que se extiende por toda Europa
La seguridad vial depende en gran medida del correcto conocimiento e interpretación de las señales de tráfico, un lenguaje universal que permite a los conductores anticiparse a posibles peligros. Sin embargo, la incorporación de nuevas señales no siempre va acompañada de una difusión adecuada entre los usuarios de las vías, lo cual puede generar situaciones de incertidumbre y riesgo.
Este es el caso de la señal P33, uno de los más recientes incorporados al código de circulación europeo y que, según estudios realizados después de su implementación en Francia en el 2011, resultaba desconocido para el 75% de los conductores. Su progresiva incorporación a las carreteras catalanas y del resto del Estado español plantea un reto informativo y educativo de primera magnitud.
¿Qué significa realmente el triángulo con un coche y líneas paralelas?
La señal P33 presenta una iconografía aparentemente sencilla pero cargada de significado: un triángulo con línea roja que contiene la silueta de un vehículo parcialmente cubierto por líneas paralelas a la parte delantera. Esta representación gráfica pretende advertir los conductores de un peligro específico y potencialmente muy grave.
Según la definición oficial de la Dirección General de Tráfico, esta señal advierte del "peligro por la proximidad de un tramo en el cual frecuentemente la circulación se ve dificultada por una pérdida notable de visibilidad a causa de la niebla, la lluvia, la nieve o humos." En otras palabras, estamos ante una señal que alerta sobre zonas donde las condiciones meteorológicas adversas pueden comprometer seriamente la seguridad.
Les líneas paralelas simbolizan precisamente esta reducción de visibilidad, representando gráficamente como el conductor percibirá el entorno en condiciones de niebla densa o precipitaciones intensas. Un mensaje visual que busca ser intuitivo pero que, paradójicamente, genera confusión entre muchos usuarios de las carreteras.
La evolución de las señales de tráfico: adaptación a los nuevos tiempos
La implementación de esta nueva señal no es fruto del azar ni de una decisión arbitraria, sino que responde a un proceso de homogeneización y modernización de la señalización vial a escala europea. El P33 está destinado a sustituir gradualmente la antigua señal de peligro por niebla, en un intento de unificar criterios y hacer más intuitiva la comprensión de los peligros en la carretera.
El Reglamento General de Circulación justifica este cambio en la necesidad de "adecuar aspectos de la señalización" a los nuevos contextos de movilidad y con el objetivo que todos los usuarios, independientemente de su nacionalidad o idioma, puedan entender de manera inmediata el mensaje de alerta. Un esfuerzo por crear un lenguaje visual universal que trascienda las barreras lingüísticas.
Este proceso de actualización no es exclusivo de esta señal, sino que forma parte de una estrategia más amplia para adaptar las infraestructuras viarias a los retos del siglo XXI, incluyendo el aumento del tráfico internacional y las nuevas tecnologías aplicadas a la conducción.
Consecuencias del desconocimiento: un riesgo evitable
El hecho de que un porcentaje tan elevado de conductores desconozca el significado de esta señal plantea importantes cuestiones sobre la efectividad de las campañas informativas relacionadas con los cambios en la normativa viaria. Si bien es cierto que quien ha obtenido el carnet de conducir recientemente tendría que estar familiarizado con esta señalización, la realidad muestra una importante brecha de conocimiento.
Les condiciones de baja visibilidad son responsables de un número significativo de accidentes cada año en las carreteras catalanas, especialmente en zonas propensas a la formación de nieblas como la llanura de Lleida o determinados tramos del AP-7. Ignorar o interpretar incorrectamente una señal que advierte precisamente de estos peligros puede tener consecuencias fatales.
Expertos en seguridad vial consultados subrayan la importancia de una formación continua de los conductores, más allá del momento de obtención del permiso de conducir. Propuestas como cursos de actualización periódicos o campañas específicas sobre nuevas señales podrían contribuir a reducir esta preocupante estadística.
Implementación progresiva: donde podemos encontrar ya la señal P33
Actualmente, la señal P33 se está incorporando de manera gradual a la red vial catalana, con especial atención en los puntos negros por condiciones meteorológicas adversas. Carreteras de montaña como la C-16 a su paso por el Berguedà, tramos del Eix Transversal (C-25) o las proximidades de zonas industriales con emisiones de humos son algunas de las ubicaciones prioritarias.
El Servicio Catalán de Tráfico ha iniciado la sustitución progresiva de la antigua señalización, en un proceso que se espera completar en los próximos años. Mientras tanto, los conductores pueden encontrarse con la coexistencia de ambas señales, lo que puede contribuir a la confusión si no se está adecuadamente informado.