Entierro de la Sardina 2025 en Lleida: ¿Cómo y dónde despedir el Carnaval?
Este miércoles 5 de marzo, coincidiendo con el Miércoles de Ceniza, Lleida celebra esta tradición con un cortejo fúnebre que recorrerá las principales calles de la ciudad

Imagen de archivo del Entierro de la Sardina en Lleida.
El tradicional Entierro de la Sardina se celebra este miércoles 5 de marzo en Lleida, marcando oficialmente el final de las festividades de Carnaval en la capital ilerdense. El cortejo fúnebre de Pau Pi partirá a las 18:00 horas desde la calle Pi i Margall, recorriendo las principales arterias del centro histórico de la ciudad hasta llegar a la plaza de la Ereta, donde concluirán los actos. Esta ceremonia coincide con el Miércoles de Ceniza, fecha que según la tradición católica da inicio a la Cuaresma, período de 40 días previo al Domingo de Ramos.
La comitiva fúnebre transitará por céntricas vías de Lleida como las calles Magdalena, Carme, la plaza de la Sal, plaza Sant Joan y Paeria, para continuar por la calle Major, Almodí, La Palma, les Monges y la plaza Antoni Maria Claret, entre otras. Durante el recorrido, numerosos vecinos vestidos de luto acompañarán el cortejo para despedir simbólicamente al rey y la reina Carnaval, poniendo fin al período de celebraciones y jolgorio que caracteriza estas fiestas, antes de adentrarse en el tiempo de recogimiento cuaresmal.
¿Qué representa el Entierro de la Sardina?
El Entierro de la Sardina constituye una de las tradiciones más arraigadas del calendario festivo español, simbolizando el final definitivo del Carnaval y la transición hacia la Cuaresma. Esta celebración, con orígenes que se remontan a varios siglos atrás, representa la muerte simbólica del desenfreno y la abundancia propios del Carnaval, para dar paso a un período de abstinencia y moderación.
En Lleida, como en muchas otras localidades, los participantes desfilan vestidos de riguroso luto, simulando un cortejo fúnebre en el que se llora exageradamente la muerte del Carnaval. Algunos asistentes portan velas, otros llevan pañuelos para secarse las lágrimas fingidas, y todo ello transcurre en un ambiente que mezcla tristeza teatralizada con elementos festivos y humorísticos.
La figura del Pau Pi, protagonista del entierro en Lleida, representa al espíritu del Carnaval que debe «morir» para renacer al año siguiente. En otras localidades, es habitual la quema de un muñeco o figura que simboliza al rey Carnaval, aunque cada población adapta la ceremonia a sus propias tradiciones y peculiaridades.
El Miércoles de Ceniza y el inicio de la Cuaresma
El Miércoles de Ceniza marca oficialmente el inicio del período de Cuaresma en el calendario litúrgico católico. Durante esta jornada, los fieles acuden a las iglesias para recibir la imposición de la ceniza en la frente, un símbolo de la fugacidad de la vida terrenal y un recordatorio de la necesidad de arrepentimiento y conversión.
La Cuaresma se extiende durante 40 días, evocando el tiempo que, según los evangelios, Jesús pasó ayunando en el desierto. Este período culmina con la Semana Santa, siendo el Domingo de Ramos el día que marca la entrada en esta semana de conmemoración religiosa. Durante la Cuaresma, tradicionalmente, los católicos practicaban el ayuno de carne los viernes y observaban diversas formas de penitencia y sobriedad.
La coincidencia del Entierro de la Sardina con el Miércoles de Ceniza no es casual, sino que representa perfectamente la transición entre dos tiempos muy diferenciados: el Carnaval, caracterizado por el exceso y la celebración, y la Cuaresma, tiempo de recogimiento y austeridad.
¿Por qué se entierra una sardina?
El origen exacto de la tradición de enterrar una sardina como símbolo del fin del Carnaval sigue siendo objeto de debate entre los historiadores. Una de las teorías más extendidas relaciona esta costumbre con las restricciones alimentarias de la Cuaresma, durante la cual tradicionalmente se prohibía el consumo de carne. El pescado, y en particular la sardina por ser un alimento común y asequible, simbolizaría así la entrada en este período de abstinencia.
Otra interpretación sugiere que el término «sardina» podría ser una corrupción lingüística de la palabra «saturnal», en referencia a las antiguas fiestas romanas de las Saturnales, que compartían con el Carnaval su carácter de inversión temporal del orden social. Sin embargo, en la práctica actual, lo que se entierra o quema no suele ser una sardina real, sino una representación simbólica, que en muchas localidades adopta la forma de un muñeco o una figura de grandes dimensiones.