SEGRE

Cómo lavar adecuadamente chaquetas de invierno para mantenerlas impecables

Con la llegada de la primavera, es el momento ideal para limpiar y guardar las prendas invernales; cada tipo de abrigo requiere un tratamiento específico para su conservación

Imagen de archivo de chaquetas de invierno.

Imagen de archivo de chaquetas de invierno.Unsplash

Publicado por
segre

Creado:

Actualizado:

El final del invierno marca el momento perfecto para preparar nuestras prendas de abrigo antes de guardarlas hasta la próxima temporada. Una limpieza adecuada de las chaquetas invernales no solo garantiza su conservación, sino que también evita daños en los materiales durante los meses de almacenamiento. Los expertos recomiendan dedicar tiempo a esta tarea, ya que los restos de suciedad, sudor y humedad pueden deteriorar significativamente estas prendas si se guardan sin una limpieza previa.

Cada tipo de chaqueta de invierno requiere un cuidado específico según su composición. Realizar este mantenimiento al finalizar la temporada fría permite prolongar la vida útil de estas prendas, evitando sorpresas desagradables cuando llegue el próximo invierno. Un lavado correcto ahora significa que no tendremos que preocuparnos por prendas deformadas, con mal olor o deterioradas cuando volvamos a necesitarlas.

Cuidados específicos para chaquetas de plumas

Las chaquetas rellenas de plumas merecen una atención especial durante su limpieza para mantener intactas sus propiedades aislantes. Los expertos recomiendan lavarlas a 30 grados utilizando el programa de lavado delicado y empleando un detergente específico para prendas de plumas. Es importante tener en cuenta que este tipo de relleno tiende a absorber grandes cantidades de detergente, por lo que resulta conveniente añadir un ciclo de aclarado adicional para eliminar todos los residuos.

Tras el lavado, el secado adquiere una importancia crucial. El truco de las pelotas de tenis resulta especialmente eficaz: introducir la prenda en la secadora junto con 2-3 pelotas de tenis a temperatura baja ayuda a que las plumas se mantengan esponjosas y evita que se apelmacen. Este método garantiza que la chaqueta conserve su volumen y capacidad aislante para la próxima temporada.

Métodos de limpieza para chaquetas de materiales sintéticos

Las chaquetas con relleno sintético presentan la ventaja de un mantenimiento más sencillo. Generalmente, pueden lavarse a máquina a temperaturas moderadas (30-40 grados) siguiendo las indicaciones de la etiqueta. Los materiales como el poliéster o la fibra hueca mantienen mejor su forma después del lavado y se secan con mayor rapidez que las plumas naturales.

Para este tipo de prendas, es recomendable utilizar detergentes suaves y evitar el uso de suavizantes, ya que estos pueden afectar negativamente a las propiedades impermeables del tejido exterior. Después del lavado, una agitación suave durante el secado ayuda a redistribuir el relleno de manera uniforme, manteniendo así su capacidad de aislamiento térmico.

El cuidado especial de las chaquetas impermeables

Las chaquetas técnicas con membranas impermeables como Gore-Tex® o similares requieren un tratamiento particular para mantener sus propiedades. Estos tejidos tecnológicos están diseñados para repeler el agua mientras permiten la transpiración, pero los residuos de detergente convencional pueden obstruir los microporos de la membrana.

Lo más aconsejable es utilizar productos específicos para prendas técnicas que no dejan residuos. Tras el lavado, es fundamental aplicar un tratamiento renovador de la impermeabilidad mediante sprays o productos específicos. Este paso restaura la capacidad repelente al agua que tiende a deteriorarse con el uso y los lavados sucesivos.

Almacenamiento post-lavado

Una vez limpias y completamente secas, el almacenamiento adecuado de las chaquetas de invierno resulta determinante para su conservación. Los expertos recomiendan evitar las perchas de alambre que pueden deformar los hombros de las prendas más pesadas, optando en su lugar por perchas anchas y acolchadas.

Las chaquetas de plumas se benefician especialmente de un almacenamiento sin compresión, preferiblemente colgadas o guardadas en bolsas transpirables de gran tamaño. Para evitar la aparición de insectos y olores desagradables, pueden utilizarse repelentes naturales como la lavanda o el cedro, evitando siempre productos químicos agresivos que puedan dañar los tejidos.

¿Cuándo recurrir a la limpieza profesional?

Algunas prendas de invierno particularmente delicadas o de alto valor pueden requerir limpieza profesional. Las chaquetas confeccionadas con materiales como lana, cachemir o cuero se benefician enormemente del tratamiento especializado que ofrecen las tintorerías. Los profesionales disponen de técnicas y productos específicos que respetan la integridad de estos materiales sensibles.

La inversión en limpieza profesional resulta especialmente recomendable para prendas exclusivas o de diseñador, ya que un mantenimiento inadecuado podría ocasionar daños irreversibles. Antes de entregar cualquier prenda, es aconsejable informar al profesional sobre manchas específicas o áreas que requieran atención especial.

¿Con qué frecuencia deben lavarse las chaquetas de invierno?

A diferencia de otras prendas, las chaquetas de invierno no necesitan lavados frecuentes. En general, una o dos limpiezas por temporada suelen ser suficientes, a menos que se produzcan manchas específicas. El lavado excesivo puede degradar prematuramente los materiales y los tratamientos impermeabilizantes.

Una buena práctica consiste en realizar una limpieza a fondo al final de la temporada, antes del almacenamiento, y otra al principio de la siguiente si fuera necesario. Entre lavados, la ventilación periódica y el cepillado suave pueden mantener las prendas en buen estado sin someterlas al estrés de lavados completos.

¿Cómo tratar manchas puntuales sin lavar toda la prenda?

Para manchas localizadas, especialmente en prendas que no requieren un lavado completo, la limpieza puntual puede ser la solución. Utilizando un paño humedecido con agua jabonosa suave o productos específicos para el tipo de tejido, se puede tratar la zona afectada mediante pequeños toques, evitando frotar enérgicamente.

Esta técnica resulta particularmente útil para chaquetas de plumas o prendas técnicas donde un lavado completo podría ser innecesario o contraproducente. Tras la limpieza puntual, es importante secar completamente la zona tratada, preferiblemente con aire natural, antes de guardar la prenda.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking