PSICOLOGÍA
Una prueba de realidad virtual detecta el déficit de atención
El Centre PsiCo Lleida es uno de los pocos en Catalunya que aplica esta técnica

Mel, de 8 años, ‘se adentra’ en una clase para llevar a cabo la prueba. - GERARD HOYAS
“Estás en el aula, ¿no, Mel?”. Mel, de 8 años, tiene puestas unas gafas de realidad virtual y está conectada a Nesplora, una aplicación que permite detectar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños, adolescentes y adultos. El Centre PsiCo Lleida es el único de la ciudad y uno de los pocos en toda Catalunya que utiliza esta herramienta, que cuenta con “una efectividad del 96%”, según indica Cristina Vidal, directora del centro. A través del sistema, Mel está inmersa en una clase como si de una alumna más se tratase y atiende a las instrucciones de un profesor, que le indica cuándo debe pulsar el botón en el mando que sujeta. “La prueba facilita mucho la detección del TDAH, ya que analiza muchas más variables que un test convencional”, asegura Vidal. “La realidad virtual nos permite medir en tan solo 20 minutos la inquietud motora, la atención sostenida, la capacidad de alerta y de reacción a los estímulos, entre muchas otras variables, de cada paciente”, añade. De esta manera, el equipo de psicólogos y psicopedagogos del centro puede focalizarse durante las siguientes sesiones de terapia en aquellos aspectos donde las puntuaciones del usuario han sido más bajas. La madre de Mel, Anna Benabarre, acompaña a su hija a la consulta: “Esperamos confirmar si Mel tiene TDAH o alguna dificultad de aprendizaje”, explica. “Con la tecnología podemos conseguir que sea un proceso más divertido, porque a niños como ella ya les cuesta de por sí mantener su atención y el interés en una hoja de papel”, dice.
Infradiagnosticado en adultos
“La detección del TDAH es compleja, especialmente en la etapa adulta”, afirma Vidal, y añade: “El adulto con TDAH no detectado ha intentado llevar una vida normal pese a padecer esta condición, por eso es más fácil que enmascare sus síntomas”. Según Vidal, es un trastorno infradiagnosticado en la etapa adulta y el centro recibe mucha demanda de adultos que se quieren someter a la prueba, que se divide en 3 fases: la reacción a estímulos, la contención de estos y una última con mucha más carga cognitiva e indicaciones complejas.