Tiempo en Semana Santa 2025: aumenta la probabilidad de borrascas
Los expertos de Meteored presentan su primera previsión meteorológica para mediados de abril con un pronóstico marcado por lluvias por encima de la media

El modelo europeo anticipa una Semana Santa con más lluvias de lo normal en España.
Los expertos de Meteored, Samuel Biener, José Miguel Viñas y Francisco Martín, han presentado hoy su primera previsión meteorológica para la Semana Santa 2025, que apunta a un período marcado por la inestabilidad atmosférica y una mayor probabilidad de borrascas en España. El modelo europeo de referencia continúa afinando su pronóstico para mediados de abril, sugiriendo precipitaciones por encima de la media y temperaturas dentro de los valores normales para la época.
Aunque estas tendencias mantienen aún un elevado grado de incertidumbre, según ha explicado el climatólogo Samuel Biener durante el webinar, se enmarcan en un contexto global caracterizado por temperaturas récord tanto en tierra como en océanos. Este calentamiento proporciona a la atmósfera un extra de energía que se traduce en fenómenos meteorológicos más intensos, incluyendo lluvias y tormentas de mayor virulencia.
Los meteorólogos José Miguel Viñas y Francisco Martín han analizado también los fenómenos que deberían preocuparnos no solo en esta Semana Santa, sino en las venideras, a la luz de los últimos estudios científicos sobre cambio climático y sus efectos en los patrones meteorológicos.
El impacto del calentamiento global en los fenómenos meteorológicos primaverales
José Miguel Viñas, experto de Meteored, ha destacado cómo el calentamiento global está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos a lo largo de todo el año, sin excluir la primavera. Según datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la temperatura global ha aumentado entre 1,3 y 1,4 ºC desde el período 1850-1900, con una anomalía de +1,6 ºC en 2024 que supuso un récord histórico.
"Los últimos diez años han sido los más cálidos registrados y el calor oceánico, igualmente en máximos históricos, aporta más vapor y energía a la atmósfera, fortaleciendo tormentas y alterando la circulación atmosférica", ha explicado Viñas. Esta nueva realidad climática implica que las predicciones para Semana Santa ya no solo se centran en la posibilidad de lluvia, sino en el incremento de avisos por tiempo extremo, como las recientes inundaciones provocadas por trenes de borrascas.
Condiciones actuales y sus implicaciones para la primavera
Francisco Martín, también de Meteored, ha analizado la situación hidrológica actual tras un marzo excepcionalmente lluvioso en España. "Las intensas lluvias de marzo han aliviado las sequías, llenado embalses y provocado inundaciones, con pérdidas humanas y económicas", ha señalado. Martín advierte que los suelos saturados y el deshielo primaveral podrían agravar la situación si llegan nuevas precipitaciones intensas acompañadas de altas temperaturas.
El experto pronostica que 2025 será un año muy cálido, con altas probabilidades de convertirse en el más cálido jamás registrado, lo que mantendrá elevadas las temperaturas de los mares y favorecerá más episodios de lluvias intensas. Además, el crecimiento acelerado de la vegetación debido a estas condiciones aumentará los problemas de alergias y el riesgo de incendios de cara al verano.
Un factor adicional a considerar es el calentamiento súbito estratosférico ya producido en el Ártico, que podría alterar la corriente en chorro y traer días invernales a Norteamérica y Eurasia en pleno abril. Para España, esto podría traducirse en la llegada de nuevas borrascas y masas de aire frío en fechas cercanas a la Semana Santa.
Primera previsión específica para la Semana Santa 2025
Samuel Biener ha contextualizado las fechas de la próxima Semana Santa, cuyos días centrales caerán a mediados de abril de 2025. "En este período, el chorro polar tiende a formar ondulaciones que generan un tiempo muy variable, con alternancia de anticiclones y descuelgues de aire frío", ha explicado. Las temperaturas en estas fechas suelen permitir el uso de manga corta en el sur durante las horas centrales del día, aunque las noches continúan siendo frescas, especialmente en el interior peninsular.
A falta de una semana y media para el Domingo de Ramos, el Centro Europeo de Predicción prevé una cresta anticiclónica atlántica con posibles descuelgues de aire frío cerca de la península ibérica. Esta configuración podría dar paso posteriormente a un bloqueo anticiclónico y a la llegada de sucesivas borrascas.
En cuanto a las temperaturas, los modelos indican que se mantendrían dentro de los valores medios habituales del 14 al 20 de abril, con ligeras anomalías frías en el sur de la península y registros algo más elevados en los archipiélagos balear y canario.
Biener reconoce que predecir con exactitud las lluvias durante la primavera resulta especialmente complicado, y las tendencias actuales tienen una fiabilidad relativamente baja. No obstante, todos los indicadores apuntan a una atmósfera dinámica para mediados de abril, con borrascas en constante movimiento que podrían traer precipitaciones a diferentes zonas de España.
"Los últimos mapas sugieren que las lluvias podrían estar ligeramente por encima de la media entre el 14 y el 20 de abril tanto en la Península como en los archipiélagos", ha indicado el experto, aunque matiza que esto no significa necesariamente que vaya a llover todos los días. Tras un marzo extraordinariamente lluvioso, abril podría mantener un patrón de tiempo variable e inestable, lo que podría afectar a la celebración de algunos actos de Semana Santa al aire libre.
Dado el elevado grado de incertidumbre que aún persiste en este tipo de predicciones a medio plazo, los expertos de Meteored recomiendan seguir con atención las actualizaciones meteorológicas que se irán ofreciendo en los próximos días, a medida que la fiabilidad de los modelos aumente con la disminución del horizonte temporal.
¿Qué zonas de España podrían verse más afectadas por las lluvias?
Aunque es prematuro establecer patrones detallados de precipitación para mediados de abril, las tendencias actuales apuntan a que la vertiente atlántica de la península (Galicia, oeste de Castilla y León, Extremadura y Andalucía occidental) podría ser la más expuesta a la llegada de sistemas frontales. El litoral cantábrico también podría registrar precipitaciones frecuentes, mientras que las áreas mediterráneas tendrían un comportamiento más irregular, con posibilidad de chubascos tormentosos pero también períodos secos.
En cualquier caso, dada la naturaleza cambiante de la atmósfera primaveral y la influencia creciente del cambio climático, será fundamental seguir las actualizaciones de los servicios meteorológicos a medida que se aproximen las fechas señaladas para obtener pronósticos más precisos y fiables.