Este electrodoméstico debes desenchufarlo siempre... incluso cuando está apagado
Puede convertirse en un peligro si no tomamos la precaución de desconectarla cuando no está en uso

Un enchufe.
Los expertos en seguridad en el hogar recomiendan desenchufar la tostadora después de cada uso, aunque esté apagada. Este pequeño gesto, que muchos pasan por alto en su rutina diaria, puede prevenir accidentes graves y potenciales incendios en la cocina.
En medio de las prisas matutinas, con el café humeante y la tostada recién hecha, olvidamos un detalle fundamental que podría marcar la diferencia entre la seguridad y un posible siniestro doméstico: dejar la tostadora conectada a la corriente eléctrica supone un riesgo que no debemos subestimar.
Este aparato aparentemente inofensivo, presente en prácticamente todos los hogares españoles, esconde un potencial peligro cuando permanece enchufado, convirtiéndose en lo que algunos especialistas describen como "una bomba de relojería".
¿Por qué la tostadora puede resultar peligrosa?
El funcionamiento básico de las tostadoras implica el calentamiento de resistencias eléctricas a temperaturas extremadamente altas, y ahí radica precisamente el origen del problema. Las migas que se acumulan en el fondo del aparato con el uso continuado pueden incendiarse si la tostadora se activa accidentalmente.
Además, los cortocircuitos representan otro factor de riesgo considerable. Los modelos más antiguos o aquellos con conexiones deterioradas pueden presentar fallos inesperados que, en el peor de los casos, desencadenarían un incendio en la cocina.
Por si fuera poco, existe la posibilidad de que una tostadora apagada se encienda de forma imprevista cuando no hay nadie en casa. Un ejemplo cotidiano: si tenemos mascotas, especialmente gatos con tendencia a explorar encimeras y superficies elevadas, un simple tropiezo podría activar el mecanismo de la tostadora con consecuencias potencialmente desastrosas.
Recomendaciones de seguridad para la tostadora
La recomendación principal de los expertos es clara y sencilla: desenchufar siempre la tostadora tras su uso. Este simple hábito reduce drásticamente las posibilidades de accidente y debería incorporarse a nuestra rutina diaria, especialmente cuando nos disponemos a salir de casa.
Además, conviene realizar un mantenimiento periódico del aparato para eliminar las migas acumuladas. La mayoría de los modelos cuentan con una bandeja extraíble en la parte inferior que facilita esta tarea. Se recomienda vaciarla al menos una vez por semana si el uso es frecuente.
La inspección visual del cable y la clavija también resulta fundamental para detectar posibles deterioros que pudieran provocar fallos eléctricos. Ante cualquier signo de desgaste (cables pelados, conexiones flojas o recalentamiento excesivo durante el funcionamiento), lo más seguro es sustituir el electrodoméstico.
Otros electrodomésticos que conviene desenchufar
La precaución con los aparatos eléctricos no debería limitarse únicamente a la tostadora. Existen otros electrodomésticos que también representan riesgos similares cuando permanecen conectados a la red eléctrica sin supervisión:
- Cafeteras eléctricas: Al igual que las tostadoras, generan altas temperaturas y pueden provocar incendios si se activan accidentalmente o presentan algún fallo técnico.
- Planchas: Olvidar una plancha enchufada supone uno de los mayores riesgos domésticos. Su elevada temperatura puede provocar incendios si entra en contacto con tejidos u otros materiales inflamables.
- Batidoras y robots de cocina: Aunque el riesgo de incendio es menor, su activación accidental puede provocar lesiones graves si se manipulan sin precaución.
- Cargadores de dispositivos electrónicos: Mantenerlos enchufados cuando no están en uso no solo incrementa el consumo energético sino que también puede provocar sobrecalentamientos, especialmente si no son de buena calidad.
Consumo fantasma: ahorro energético al desenchufar
Más allá de la seguridad, existe otro motivo de peso para desconectar los electrodomésticos cuando no los utilizamos: el llamado "consumo fantasma" o "consumo en espera". Muchos aparatos siguen consumiendo electricidad incluso cuando están apagados pero conectados a la red.
Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), este consumo fantasma puede representar hasta el 10% del gasto eléctrico de un hogar español medio. Desenchufar aparatos como tostadoras, microondas, televisores o equipos de sonido cuando no se utilizan puede suponer un ahorro significativo en la factura eléctrica anual.
¿Qué hacer si detectamos un problema con nuestra tostadora?
Si observamos cualquier anomalía en el funcionamiento de nuestra tostadora, como chispas, humo, olor a quemado o recalentamiento excesivo, debemos actuar inmediatamente:
1. Desenchufar el aparato (nunca tirar del cable, sino de la clavija).
2. No intentar repararlo por nuestra cuenta si no tenemos conocimientos técnicos.
3. Llevar el electrodoméstico a un servicio técnico especializado o considerar su sustitución si el modelo es antiguo.
4. Nunca utilizar agua para apagar un posible fuego eléctrico; en su lugar, desconectar la corriente y usar un extintor adecuado o cubrir con una manta ignífuga.