La OCU lo confirma: Estas son las peores marcas de atún, "deberían evitarse por..."
La Organización de Consumidores y Usuarios ha analizado la calidad del atún enlatado disponible en supermercados

Atún.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha llevado a cabo un exhaustivo análisis de 32 marcas de atún en lata comercializadas en supermercados españoles, revelando notables diferencias entre ellas. Aunque la mayoría cumple con los estándares de calidad establecidos, el estudio ha identificado algunas marcas que convendría no consumir por motivos de salud, especialmente por su elevado contenido en sal.
El atún enlatado constituye un producto básico en las despensas españolas, apreciado por su versatilidad culinaria y alto valor nutritivo. Sin embargo, la OCU advierte que no todas las marcas ofrecen la misma calidad. El análisis realizado examinó tanto versiones en aceite de oliva como en aceite de girasol, evaluando parámetros como los niveles de histamina y mercurio, la veracidad del etiquetado y la ausencia de defectos como atún desmigajado o presencia de músculo rojo.
Entre los hallazgos más relevantes destaca la variación en el contenido de sal, la proporción de pescado respecto al líquido de cobertura y la frescura del producto. Estos factores no solo influyen en características organolépticas como sabor y textura, sino que también pueden tener implicaciones significativas para la salud de los consumidores.
Resultados generales del estudio sobre atún enlatado
La investigación de la OCU abarcó 32 referencias de atún en conserva disponibles en los principales establecimientos comerciales del país. De forma general, los resultados indican que la calidad del atún enlatado en España es buena, con niveles de histamina y mercurio muy inferiores a los límites legalmente establecidos.
Un aspecto positivo destacado por la organización es la concordancia entre la información proporcionada en las etiquetas y las características reales del producto, tanto en lo referente al origen del pescado como al tipo de aceite utilizado como líquido de cobertura.
No obstante, el estudio señala como punto preocupante el contenido de sal presente en algunas referencias. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), un producto se considera con exceso de sal cuando supera el 1,25% de su composición. Las latas analizadas contienen, en promedio, un 1,04%, cifra que, si bien está por debajo del umbral crítico, puede resultar problemática para personas con hipertensión o quienes deben controlar su ingesta de sodio.
Las marcas mejor valoradas y la relación calidad-precio
Un hallazgo interesante del análisis es que algunas de las marcas más económicas presentan una calidad igual o superior a las más caras. Destacan especialmente el atún en aceite de oliva de Sal de Plata (Aldi) y el de Hacendado (Mercadona), que obtuvieron puntuaciones de 86 y 85 respectivamente, con precios que no superan los 15 euros por kilogramo.
Esta revelación contradice la creencia común de que un mayor precio garantiza necesariamente mejor calidad, y subraya la importancia de consultar estudios independientes como el realizado por la OCU antes de tomar decisiones de compra.
Las marcas de atún que deberíamos evitar según la OCU
A pesar del balance positivo general, algunas marcas recibieron evaluaciones considerablemente más bajas:
- Cabo de Peñas (Aceite Eco): Esta marca obtuvo una puntuación de 67 puntos, viéndose penalizada principalmente por su elevado contenido en sal y un etiquetado calificado como meramente aceptable. Aunque presenta un buen porcentaje de atún, su precio resulta elevado en comparación con la calidad ofrecida.
- Conservas Ortiz (AOVE Eco): Con 64 puntos, esta marca recibió una de las valoraciones más bajas. Los factores determinantes fueron su etiquetado y el alto porcentaje de sal, si bien no presentó defectos significativos en la cata organoléptica.
- Carrefour (Pack Vertical en aceite de girasol): Se situó como la peor valorada en la categoría de aceite de girasol, con apenas 65 puntos. El informe señala una mala degustación y la presencia de diversos defectos, aunque reconoce que su precio es competitivo.
¿Qué aporta el atún en lata a nuestra alimentación?
El atún enlatado constituye una fuente notable de proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3 y diversos micronutrientes esenciales como la vitamina D, el selenio y el yodo. Estos componentes contribuyen positivamente a la salud cardiovascular, favorecen el desarrollo cerebral y ayudan al mantenimiento del sistema inmunológico.
No obstante, conviene tener presente que las versiones en aceite aportan más calorías que las conservadas al natural. Asimismo, debido a la posible presencia de mercurio, se recomienda moderar su consumo en embarazadas y niños pequeños, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias.
¿Cómo interpretar correctamente el etiquetado del atún enlatado?
Para realizar una elección informada, la OCU recomienda prestar especial atención a varios elementos del etiquetado:
El porcentaje de pescado escurrido respecto al peso neto declarado debe ser elevado, idealmente superior al 70%. Este dato aparece habitualmente en la parte posterior del envase.
Es conveniente verificar el tipo de aceite utilizado como cobertura, diferenciando entre aceite de oliva, aceite de oliva virgen extra o aceite de girasol, ya que sus perfiles nutricionales difieren significativamente.
La denominación comercial y científica de la especie de atún empleada también resulta relevante. Las más habituales en el mercado español son el listado (Katsuwonus pelamis), el rabil (Thunnus albacares) y el patudo (Thunnus obesus).
Consejos para un consumo responsable de atún enlatado
A la luz de los resultados del estudio, la OCU ofrece varias recomendaciones para un consumo más saludable y sostenible de este alimento tan popular en la dieta mediterránea:
- Optar preferentemente por productos con bajo contenido en sal, especialmente si se padecen problemas de hipertensión o cardiovasculares.
- Considerar las versiones en aceite de oliva virgen extra, que aportan grasas más saludables, o al natural para quienes siguen dietas bajas en calorías.
- Verificar que el producto cuenta con certificaciones de pesca sostenible, como MSC (Marine Stewardship Council) o similares, para contribuir a la preservación de los recursos marinos.