BOOMERISMO ILUSTRADO
La supervivencia nostálgica del humor digital antes que las redes sociales lo cambiaran todo
Un portal pionero nacido el año 2000 ha conseguido sobrevivir al tsunami de las plataformas modernas, manteniendo el espíritu de aquella Internet más inocente y casera

El mito Trololo
Antes de los memes, de los 'stories' y del TikTok, en aquella Internet primigenia donde todavía dominaban los módems de 56k y el ADSL era un lujo, apareció un espacio que cambiaría para siempre la forma de entender el humor digital en el Estado. En abril del año 2000, cuando los dinosaurios tecnológicos todavía andaban por la red, el diseñador Toni Barragán creó elRellano con una intención tan sencilla como revolucionaria: compartir contenidos divertidos que recibía por correo electrónico.
Lo que empezó como un simple experimento para aprender HTML y divirtió con los amigos, se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural que hoy cumple casi un cuarto de siglo de existencia. El nombre mismo de la plataforma ya evidenciaba el espíritu transgresor: en una época donde todo eran "portales", Barragán decidió ir más allá con un juego de palabras ingenioso, creando un "rellano". Su lema lo dejaba claro: "Más allá del portal hay el rellano".
La era dorada de los contenidos compartidos por e-mail
Fue la época heroica de Internet: los usuarios empezaban a descargar archivos con paciencia infinita, el Messenger era el ágora digital y Napster revolucionaba el consumo musical. En este contexto, elRellano no sólo consiguió popularidad entre los internautas, sino que consiguió el hito saltar a los medios tradicionales, con apariciones destacadas a programas como el mítico "Crónicas Marcianas" de Javier Sardà.
El contenido que popularizó esta plataforma representa una arqueología del humor digital. Vídeos cortos que hoy calificaríamos como memes, pero que entonces eran simplemente cosas divertidas: el niño Edgar cayéndose de una rama a un río, el fenómeno "Trololo" del cantante ruso Eduard Khil, la filosofía del Fuà, el niño que pierde los nervios jugando y destroza el ordenador, o los momentos más virales de programas como "El diario de Patricia". Todos estos contenidos han quedado grabados a la memoria colectiva de una generación que creció consumiendo este tipo de humor.
La resistencia ante la evolución digital
Con 25 años de existencia, elRellano ha conseguido un hecho extraordinario: sobrevivir sin adaptarse completamente a las tendencias. En un entorno digital que premia la constante innovación, esta plataforma se ha mantenido como un oasis de nostalgia, preservando el espíritu de aquella Internet más desenfadada y menos comercial.
Su presencia en las redes sociales actuales refleja esta posición singular: su cuenta de Instagram a duras penas supera a los 10.000 seguidores, una cifra que cualquier influencer principiante consideraría insuficiente. Sin embargo, eso no parece preocupar los responsables del proyecto, que continúan fieles a su esencia original.
La web actual ha evolucionado hacia un diseño más sobrio y funcional, pero mantiene el espíritu caótico original: un listado prácticamente infinito de vídeos e imágenes aleatorios, organizados por secciones básicas y con algunos elementos más comerciales, como el espacio de "chollos" que dirige hacia tiendas en línea afiliadas.
Un lugar de culto en la era de la abundancia digital
En la actualidad, elRellano compite en un entorno radicalmente diferente de lo que lo vio nacer. La viralització de contenidos ya no depende de webs especializadas, sino de gigantes como TikTok, Instagram, YouTube o Twitter/X, plataformas que han industrializado y monetizado lo que antes era un hobby de pasión. También espacios como Reddit, con sus subreddits de humor, han capturado gran parte de la audiencia que antes buscaba contenidos en webs como esta.
Sin embargo, el hecho de que elRellano siga existiendo representa una victoria de la persistencia. Se ha convertido en lo que podríamos denominar una página de culto, un espacio de nicho para los nostálgicos y para aquellos que valoran una aproximación menos algorítmica y más humana al humor a Internet.
Este portal ha sobrevivido a transformaciones tecnológicas mayúsculas: la aparición de los smartphones, el dominio de las redes sociales, el auge y caída de formatos como los blogs, y la era actual de contenidos ultrabreves e hiperpersonalizados. Mientras gigantes digitales han desaparecido (recordemos Terra, Yahoo o MySpace), elRellano sigue funcionando con la misma premisa simple: compartir cosas divertidas.
El legado de una forma de entender el humor digital
La longevidad de elRellano no es casualidad. Representa una forma de entender el humor y la comunidad digital que conecta con valores fundamentales: simplicidad, autenticidad y diversión sin pretensiones. En tiempo donde las plataformas compiten para captar según de nuestra atención con algoritmos sofisticados, este portal ofrece una experiencia deliberadamente desactualizada, casi como un museo vive de otra época de Internet.
El caso de elRellano demuestra que existe espacio para propuestas que nadan contra corriente, que no necesitan millones de seguidores o funcionalidades avanzadas para seguir siendo relevantes para su comunidad. Es un recordatorio que, a pesar de las revoluciones tecnológicas, algunas necesidades humanas permanecen constantes: la de risa, la de compartir momentos absurdos y la de formar parte de una comunidad con sentido del humor similar.