El coste ambiental detrás de cada imagen de estilo Ghibli que generas
Un estudio revela que crear ilustraciones mediante sistemas de IA puede consumir hasta 3,45 litros de agua por imagen. Google y Microsoft ya trabajan por reducir su huella hídrica

El agua invisible: el precio ambiental detrás de cada imagen de estilo Ghibli que generas
La generación de imágenes con inteligencia artificial se ha convertido en un fenómeno mundial que permite crear ilustraciones impresionantes en cuestión de según. El estilo icónico del Studio Ghibli, con sus trazos artesanales y colores vibrantes, ha posicionado entre los más solicitados por los usuarios de plataformas como ChatGPT. Sin embargo, detrás de esta maravilla tecnológica se esconde una realidad alarmante: el consumo masivo de agua necesaria para refrigerar los centros de datos que hacen posible esta magia digital.
Según investigaciones recientes de las universidades de Colorado Riverside y Tejas Arlington, cada imagen generada por IA puede consumir entre 2 y 5 litros de agua. Pero la situación es todavía más alarmante cuando hablamos de estilos complejos como el Ghibli: se necesitan aproximadamente 3,45 litros por cada ilustración, el equivalente en 17 vasos de agua potable. Esta cifra, invisible para el usuario final, representa una carga significativa para los recursos hídricos del planeta.
¿Por qué los centros de datos necesitan tanta agua?
Los sistemas de IA como DALL·E o Stable Diffusion requieren una gran potencia de cálculo para procesar las peticiones de los usuarios. Este procesamiento genera enormes cantidades de calor que, si no se disipan correctamente, podrían estropear los equipos. Aquí está donde entra en juego el agua: los centros de datos utilizan sistemas de refrigeración basados en este recurso natural para mantener las temperaturas a niveles óptimos.
Un informe publicado en Nature en el 2023 reveló datos impactantes: los centros de datos de compañías como OpenAI, Google y Microsoft consumen miles de millones de litros de agua anualmente sólo para refrigeración. El MIT Technology Review ha confirmado que el consumo de agua de estas instalaciones ha aumentado un 30% en los últimos cinco años, coincidiendo con el auge de los modelos de IA generativa.
Impacto ambiental y sostenibilidad de la tecnología
El incremento exponencial en la popularidad de las imágenes generadas por IA está provocando un aumento paralelo en el consumo de recursos energéticos e hídricos. Este fenómeno resulta especialmente preocupante en un contexto global marcado por la crisis climática y la escasez de agua en muchas regiones del mundo.
Soluciones y alternativas para un futuro más sostenible
Ante esta problemática, la industria tecnológica empieza a implementar medidas para reducir su huella hídrica. Algunas empresas están apostando por sistemas de refrigeración más eficientes, como la refrigeración por aire o el uso de aguas residuales tratadas en lugar de agua potable.
La Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. ha propuesto este 2024 normativas por regular el consumo de agua en centros de datos. Paralelamente, gigantes tecnológicos como Google y Microsoft han anunciado compromisos para mejorar la eficiencia de sus instalaciones y reducir su huella hídrica en un 30% antes del 2030.
¿Qué podemos hacer como usuarios?
Los consumidores también podemos contribuir a mitigar el impacto ambiental de la IA. Los expertos recomiendan:
- Utilizar estas tecnologías de manera consciente, evitando generar imágenes masivamente sin un propósito específico.
- Optar por herramientas que implementen prácticas sostenibles y transparencia en su consumo de recursos.
- Informarse sobre el impacto ambiental de las tecnologías que utilizamos habitualmente.
Mientras seguimos maravillándonos con las imágenes de estilo Ghibli generadas por la inteligencia artificial, quizás es momento de reflexionar sobre el coste real de esta tecnología y asumir nuestra parte de responsabilidad en la construcción de un futuro digital más sostenible.